POV OMNISIENTE Las llamaradas de las estacas encendidas se extendían iluminando el espacio a su alrededor, el hombre se mantenía ansioso remarcando los límites de la pequeña carpa en la que se encontraba, agradecía el que fuera abierta ya que de esta manera podría mirar en dirección al camino de velones por dónde ella debía aparecer en algún momento, a su alrededor; las pocas personas que lo veían sonreían animadamente al ver al fuerte y poderoso hombre, temblar ante la espera de su amada. Curiosamente la vida de aquel A quién no le temblaba la mano para cortar la vida de otros, para disparar, para torturar, en este momento sentía que su corazón quería salirse de su pecho mientras esperaba por aquella con quién deseaba compartir el resto de su vida. Piero de acercó dejando a los niños

