“Si ella es mi puta ¿Tú qué eres?” “Yo soy un cornudo.” “No eres un cornudo cualquiera, hueles a mujer, ¿Qué eres entonces?” “Soy un cornudo marica.” “Has perdido todos los derechos sobre tu mujer, entregándola a mi, ahora responde ¿Quiere perder tus derechos entregándote a mí?” “Sí. Quiero entregarme a ti, ser tuyo, que me humilles como lo haces frente a mi mujer” su polla no podía más y la jaula daba tirones en sus huevos, provocándole una mezcla de dolor y placer. La situación me estaba poniendo a mil, estar follando con mi madre mientras humillaba a mi padre, con ella humillándolo también llamándolo cornudo, no pude aguantar más. Solté sus alianzas en la barriguita de mi madre y saqué mi polla para regarlas, enterrándolas en semen. Agarré a mi padre por su pelo y llevé su boca a

