Como dije anteriormente iba de vez en cuando a visitar a mi tío al taller, me llevaba bien con los dos, su jefe era un tío simpático que me tenía mucho aprecio y me ofreció hacer trabajillos extras, podía ir cuando pudiera sin compromisos, con lo cual podía compatibilizarlo con mis estudios, el me pagaría una pequeña comisión, a mí me parecía estupendo ya que aparte de aprender, podía sacarme un dinerillo para invitar a mi novia al cine, a cenar, o alquilar un apartamento para estar con ella a solas todo el día. Con mi novia disfrutaba de unas relaciones plenas, muy gratificantes, era pequeña y delgada, de pechos pequeños no más grande que una naranja, duros como una piedra, con un pezón moreno y una aureola pequeña, su pubis ligeramente abultado solo tenía una tira de aproximadamente un

