Nicoló Meses después Cuando abro mis ojos cada mañana, sonrío al ver a la hermosa mujer que tengo a mi lado. Veo su abdomen cada vez un poco más grande y no puedo dejar de pensar que ahí dentro lleva un pequeño ser que creamos ella y yo. Me pongo de pie porque hoy es un día muy importante: por fin van a liberar a Marisol. Lo había conseguido y, a pesar de todo lo que había pasado, ella merecía una segunda oportunidad. Había cometido errores, pero ¿quién no los comete? Me meto a la ducha y lo hago en completo silencio, pues Connie está profundamente dormida. Después de tardar poco tiempo, de inmediato voy al vestidor, solo coloco unos jeans y una polo blanca. Me acerco de nuevo a ella y beso su frente. Abre sus ojos y me sonríe, pero los vuelve a cerrar, así que yo me pongo de pie y est

