Me despierto algo desorientada, en realidad no sé dónde me encuentro. Inspecciono mí alrededor, en la mesita de noche se encuentra una aspirina y un zumo de naranja.
Al instante se me viene a la mente la película de 50 sombras de Grey, Me tomo la pastilla y Andrw entra por la puerta. Lleva puesta una sudadera, al parecer estaba trotando. Por lo sudoroso que viene, se sienta a los pies de la cama.
-Cómo te sientes?
-Cómo repitiendo la escena de una película.
Él ladea la cabeza. Por lo que cambio de tema.-Dónde estoy?
Se levanta y con una acción exagerada y dice.
-Estás en mi palacio, ósea mi piso.
Se sienta de nuevo y me coge de las manos.-Quién era el tipo con el que te encontré ayer. Las escenas de la noche anterior reviven en mi mente y mi boca queda seca.
Retiro mis manos y omito sus palabras. De repente recuerdo que... Cojo mi celular y en efecto tengo 10 llamadas perdidas de Garret, otras 10 de Betty y 10 de Licon, parte de eso, estoy repleta de mensajes.
Mi compañía me mira con el ceño fruncido, esperando una respuesta, pero no me siento con ánimos de responderle, por lo que el ambiente se pone algo incómodo, le ofrezco la sonrisa más tierna que tengo.
Miro mi celular de nuevo, hago un chat de difusión y tecleo rápido, *Estoy bien* le doy enviar y de nuevo centro toda mi atención a el galán que tengo enfrente.
-Cómo me encontraste anoche?.
-Borracha.
Se encoge de hombros y le doy un empujón.
-Sabes a qué me refiero.
-¿A qué me vomitaste y por ende tuve que venir a bañarme?
-¿En realidad hice eso?.
Él sonríe y le empujo y me levanto de la cama.
-¿A dónde vas?.
-Pues a darme un baño.
Se levanta y se acerca a mí, me coge por la cintura y me atrae por su fisonomía.
De nuevo aparecen esos síntomas tan comunes de los cuales mi cuerpo aún no se acostumbra, su aroma me embriaga, sus labios van a mi oreja y me estremezco, en un leve susurro me dice.
-Qué tal si nos bañamos juntos?.
Mi corazón palpita a mil y luego se detiene.
"Huye", me repite una y otra vez mi subconsciente.
Le cojo ambas manos y luego de darle un fugaz beso en los labios, salgo corriendo al cuarto de baño y como puedo, pongo el pestillo. Andrw toca por un buen tiempo suplicando que le abra, pero me niego, por lo que se cansa y se va.
Cuando salgo del baño, no veo rastro alguno de él, inspecciono mi vestido de la noche anterior y está muy sucio, busco entre su ropa algo para ponerme. Solo me acomodo una de sus camisas, antes de bajar me hago una alta coleta y salgo de la habitación. Debo reconocer que para ser la casa de un chico, tiene muy buen gusto.
Cuando llego a la planta de abajo. Lo encuentro leyendo el periódico. En cuanto se da cuenta de mi presencia lo dobla y se levanta.
-No voy a lavar esa camisa por mucho tiempo.
Se inclina y su nariz toca mi cuello. Mi subconsciente grita, pero la callo de inmediato.
-Sabes que me gusta cómo hueles?.
Me aparto un poco.
-Así?, y sabes que tengo hambre.
Frunce el ceño y me suelta.
En el desayuno charlamos y bromeamos, este hombre es increíble. En cuanto terminamos de comer, se va directo a sentarse en el sofá y yo me siento a su lado, nuestras miradas se encuentran y el tiempo se detiene en ese momento.
Se levanta de su asiento y me coge por las caderas haciéndome levantar, nuestros labios están a pocos metros y yo lo deseo, me atrevo a inclinarme un poco hacia delante y me encuentro con un deseo ferviente.
Su lengua sé enrolla en la mía perfectamente y comenzamos a andar hacia atrás, mi espalda choca con la fría pared y Él comienza a subir la camisa por mis muslos, me gusta la conexión que hay entre ambos. Estamos creados perfectamente el uno para el otro.
Pero como el destino juega malas pasadas, de repente suena la puerta y yo me detengo, él me coge el mentón y sigue besándome. Él golpe suena de nuevo.
-¿No vas a abrir?.
Le digo casi sin aliento, mientras que él sigue besándome.
-Que se desgasten tocando.
Lo dice mientras busca de nuevo mi boca, pero yo le empujo para que pare.
-Si no vas a abrir tú, abro yo.
Mi determinación es extrema y lo nota ya que suspira.
-Ok, abro yo. Vete a la habitación, no quiero que nadie vea lo que es mío.
Me sonrojo y subo las escaleras.
Oigo el abrir de la puerta y la voz de una mujer, quiero bajar, pero en cuanto oigo que la llama mamá, me detengo, no sé si sea muy entrometida, pero me pongo junto a la puerta para escuchar mejor lo que dicen.
-Cómo estás hijo?.
-Bien mamá.
-¿A qué sé debió la demora de abrir la puerta?.
-Estaba ocupado.
-Haciendo qué?.
Que señora tan preguntona, dice mi subconsciente.
-Mamá, ya no soy un niño para decirte que hago o dejo de hacer.
-He hablado con Ella, Está dispuesta a hacer lo que pidas, solo si le das otra oportunidad.
¿Quién es ella y de qué oportunidad habla?
-Mamá. Ya hemos hablado de eso.
-Pero es una buena chica, sabes que si haces una asociación con su familia, la empresa puede avanzar más.
-Mamá, me encuentro muy ocupado.
Dice después de unos minutos.
-Pero niño, tengo que hablar contigo, es urgente.
-Ok, ven por acá.
No escucho lo que hablan ya que al parecer se han ido a su despacho. Entro al baño y me inspecciono en el espejo, en realidad, me gusta cómo me queda su ropa, de repente recuerdo lo que pasó momentos atrás y me sonrojo.
Entro de nuevo a la habitación y oigo cómo se cierra la puerta, segundos después Andrw llega a la habitación.
Lo miro algo confundida. -Era mamá y creo que escuchaste la conversación, puedo explicarte, estoy dispuesto a aclararte la duda que sea.
Sé tumba en la cama y se tapa la cara con un cojín.
-Creo que no soy quien para entrometerme en tú vida privada.
Y sin pensarlo comienzan a salir preguntas de mi boca.-Quién es ella?.
Mierda! Lo he dicho.
-Es la hija de un socio de mi padre.
Se quita el cojín y me mira con sus exquisitos ojos azules.
-¿A qué se refería tú madre con darle otra oportunidad?.
Este traga saliva y continúa.
-Es, es algo difícil de entender.
Hace una mueca de dolor y me mira. -Su nombre es Kater, entre nosotros hubo algo, era extraño, yo todo lo hacía por un cumplir, pero poco a poco me empezó a gustar, quizá porque la mayor parte del tiempo lo pasaba con ella y formalizamos la relación.
Después de casi 1 año de noviazgo, me di cuenta que ella no me amaba. Andaba con otro hombre mientras estaba conmigo. Todo me dio muy duro. Me desaparecí durante 1 año y algunos meses.
Decidí regresar, pero ya no a hacer lo mismo, quería cambiar y olvidarla a ella, pero cuando volvía a Nueva York, me avisaron que debía estar una semana lejos por cuestiones de trabajo, y cuando llegué a la conferencia ahí estaba ella...
Sin querer, mis ojos se encuentran derramando lágrimas, me duele saber que sufrió por amor, a él también le rompieron el corazón y sin conocer a la mujer la odio, la odio por todo lo que le hiso.-Por favor di algo.
Dice sacándome de mis pensamientos, seco mis lágrimas.
-¿Hace cuánto?.
-Unos meses.
-¡Ósea que yo?...
No termino la frase. Cojo valor, debo saber la verdad. -Ósea que me estás usando para olvidarla?. Lágrimas amenazan con salir de nuevo. Andrw se incorpora, me coge de las manos y me mira a los ojos.
-No he dicho eso, mis planes tomaron otro rumbo en cuanto te conocí.
Sé inclina hacia mí y me abraza, quitando así toda duda. Nos quedamos en esa posición hasta que ambos nos dormimos.
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Tengo mucho calor, Andrw me tiene abrazada y sus pies los tiene encima de los míos, no sé a qué hora es, me volteo un poco, intentando no despertarlo.
Se le ve tan tranquilo, veo sus enormes pestañas, su exquisita barba saliente, sus labios rojos y su cabello revuelto que parece más oscuro, está tan guapo.
Estiro mi mano y toco su cabello, el cual es suave, en ese instante se revuelve y veo unos hermosos ojos azules, frunce el ceño y me da un beso. Intento levantarme, pero me aprisiona más y ha cerrado de nuevo los ojos.
-Debo ir a hacer pis.
Le digo, gruñe y me suelta.
Cuando salgo del baño, lo encontré de espaldas hablando por teléfono, se ha quitado la camisa y su trabajado cuerpo está al descubierto, casi me babeo al verlo.
Me recuesto al marco de la puerta, sin querer muerdo mi labio inferior, mientras que detallo cada parte de su cuerpo, cualquier chica se volvería loca por él, es tan perfecto, guapo, cariñoso, amable y tiene dinero, aunque lo último no me importa.
Cuando se da cuenta de mi presencia, se acerca a mí aún hablando por teléfono, me coge de las manos y me indica que vamos a bajar. Una vez abajo, va directo a la cocina y yo le sigo, cuelga la llamada y me besa de nuevo.
-Hoy voy a cocinar para ti.
Sonrió.
-Y si sabes hacerlo?.
Le reto levantando una ceja mientras saca los utensilios para empezar su labor.
-Siéntate.
Lo dice con voz autoritaria señalando una pequeña mesa que hay detrás de mí, obedezco.
Se va de nuevo y en cuanto regresa, lleva puesta una camisa roja, mi subconsciente hace pucheros.
-Ok, manos a la obra. Me mira y ladea la cabeza.-Qué te gustaría comer.
-A ti.
De inmediato llevo mis manos a la boca para taparla, creo que me he sonrojado, espero que no me haya escuchado.
-Todo tiene su tiempo señorita Evans.
Me guiñe un ojo, me toca la nariz con su pulgar y sigue haciendo su labor.
Miro la hora son casi las 6 pm, hemos dormido bastante. Cojo mi teléfono y me dirijo hacia el pequeño salón, llamo a mamá, esta responde al segundo tono.
-Cariño!.
-Hola, ¿cómo están todos?
-Bien cariño y tú.
-Muy bien mamá.
-Qué pasa?, tú tono de voz te delata.
Miro hacia la cocina. Andrw se encuentra metido en el cuento de que es chef.
-Mamá, me he encontrado con Giovan.
Ella no dice nada y después de unos minutos de silencio por fin habla.
-Y?, qué ha pasado después de 1 años sin verle?.
-No sé mamá, estuvimos hablando me ha invitado a salir.
- ¿Aceptaste?
-No tengo rencor alguno, al contrario es él el que me debería odiar.
- Pero hablaron?.
-Pues sí, pero no de todo, él por su lado y yo por el mío.
-Hay algo más que me oculta Soph.
-Ese día quiso sobrepasarse.
-Por Dios que piensa ese hombre, ¿qué te ha hecho?, te encuentras bien?.
Pregunta mamá algo alarmada.
-Las cosas hubiesen sido peor si no aparece... Miro hacia atrás y me encuentro a Andrw mirándome.
-Mamá disculpa, debo colgar.
-¿Estás con alguien?.
Pregunta.
-los quiero, cuídense luego hablamos.
Cuelgo la llamada antes de que me haga su lista de interminables preguntas. Camino hasta donde mi chico está y lo cojo por la cintura.
-Ya casi termino.
Me da un beso en la melena y se va a seguir su labor.
Me siento y veo cómo termina de trabajar, huele delicioso, mi estómago ruge de hambre. Andrw me mira sonriente mientras me acerca un plato. Son macarrones con queso.-Pruébalos. Me dice con una cuchara en su mano repleta de estos, abro mi boca y él introduce todo el contenido de aquella. Cierro los ojos y saboreo.
En verdad sabe cocinar, amaría despertarme todos los días con este tipo de atenciones. Abro los ojos y él me mira vacilante, muerdo mi labio inferior. -Y?, qué tal?.
-Nada mal.
Me levanto y me acerco a él -Me encantó.
El me coge por mi cintura y me atrae a su regazo.
-He logrado mi objetivo.
Dice satisfecho y me abraza.
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Ya ha llegado la noche, me encuentro jugando a los videojuegos con Andrw, le he ganado en todos. En realidad soy buena en esto. Aunque según él es la suerte del principiante. Miro el reloj y ya es tarde, mañana debo trabajar.
-Es hora de irme.
Le digo mientras terminamos de jugar.
-¿A dónde?.
-A mi casa, mañana debo trabajar.
Espero alguna respuesta de su parte y al no obtenerla continúo. -La he pasado increíble.
Le abrazo y al levantar la cabeza veo que su aspecto ha cambiado.
Subo las escaleras y Andrw no articula ni una sola palabra. Voy a la habitación en busca de mi vestido rojo para ponérselo, pero no lo encuentro, genial!! .
Busco su ropa y me pongo una sudadera con unos vaqueros que me quedan perfectos aun siendo de hombre, cuando bajo, Andrw no me dirige la palabra, no me mira. Coge las llaves del auto y sale del apto directo al ascensor.
-Ponte el cinturón.
Es lo único que me dice cuando subimos al coche.
Después de media hora, llegamos al hotel. -Me gusta como se ve mi ropa. Me coge de las manos y me monta a su regazo. Hundiendo su rostro en mi cabello.-me encanta tu cabello. Pasa la mano por este y luego busca mis labios. El deseo arde en mí, pero debo calmarme.
Después de darme un apasionado beso, casi en susurro dice.-No quiero que te vayas. Hace silencio y continúa. -Déjame quedarme esta noche contigo. Me mira con ojos suplicantes.
-Debo madrugar mañana.
Agacha la cabeza, no me gusta verle así. -Está bien, vamos. Le cojo de la mano y bajamos juntos del auto.
-Eres tan dócil.
Me da un beso en la frente y entramos al hotel.
Cuando llegamos a la habitación, saco mi portátil y tengo varios correos. Miro a Andrw y le hago señas de que tengo trabajo. A él no le importa y se tira a la cama.
Una vez termino de enviar los formularios, cierro la computadora y miro hacia la cama. El chico sé ha quedado dormido, cojo una manta y le tapo. Me pongo el pijama y me acuesto a su lado, este me abraza y me quedo dormida al instante.