Me despierto, con calor y sonrío al notar la presencia de Andrw a mi lado. Cada día es más guapo. Me levanto de la cama con mucho cuidado de no hacer ruido, no quiero despertar. Cuando me dirijo al baño, siento unas manos que me cogen por la cintura y me estremezco. -¿A dónde crees que vas? Su voz adormilada es adorable. -A darme un baño. Me suelta y se restriega los ojos como un niño pequeño. -¿Qué hora es? Me pregunta, mientras sus ojos azules chocan con los míos. Muerdo mi labio inferior y luego me encojo de hombros. En cuanto voy a voltear, sus labios buscan los míos, y una electricidad recorre mi cuerpo. Subo mis manos, una la llevo a su cuello y la otra a su despeinado cabello. Por su parte, una de sus manos se encuentra en mi cintura y otra en mi cuello, atrayéndome más a él.

