Pov, s Enaij.- Abrió la puerta, se sorprendió, traía un lindo camisón morado que me hacía calentarme y tener pensamientos indebidos, pero ese no era el punto, venía a hablar seriamente con la chica que robó mi corazón inconscientemente. Me adentré a su cuarto mientras ella cerraba la puerta con seguro, su hermana me había dejado pasar, me caía bien, aunque no se parecía en nada a Darían. Mientras Darían era rubia con ojos azules, Diana era castaña con ojos cafés claros, casi miel, había visto a su madre, era hermosa para tener más de 35 años, rubia con ojos café claro, mientras que Ernesto Courrier era castaño con esos ojos negros, suponía que los ojos azules de mi Darían eran de algún otro pariente. Miré a mi alrededor, su cuarto tenía paredes rosas y todos sus muebles eran blancos, te

