Me levanté en torno a las 06:00, una asistenta me despierta cada mañana, llamando a la puerta de mi habitación, (Una enorme suite que cuenta incluso con jacuzzi en el baño), con una taza de chocolate caliente, o un vaso de té frío (En función de la temperatura exterior), y para preguntarme por lo que voy a querer desayunar. Esa noche, había preferido dormir solo, a pesar de que, conmigo en mi casa, viven un par de putas, la rubia y la morena de la que, Ángel, ya os habló cuando os contó lo que pasó en su casa el día en el que conocí a Isabel, y, justo por ella, fue que quería pasar solo esa noche, me estaba reservando para poder putear y adiestrar al máximo a Isabel, con quien tenía un mes por delante para poder convertirla en toda una sumisa, y, con suerte, sacar dinero por ella, explot

