Lex Despierto en el mismo hospital, y me siento más tranquila. Mi cabeza repite constantemente la frase para poder tranquilizarme. Esos hombres no pueden hacerte más daño. Ya es de noche, pero Vicente sigue aquí, estoy más tranquila y hablamos de su vida, un poco de la mía y me cuenta anécdotas vividas en la universidad con Matteo y su hermano. Recuerdo que una vez me hicieron una video llamada, en la cual comentaban que los tres estuvieron con la misma chica, la cual vivía un piso más arriba que ellos. Nos reímos recordando como Matteo se puso después de ese comentario. Estaba tratando de mantener mi mente ocupada, conversando con él, o con Andrés, al menos así los malos recuerdos no volvían a mi mente, no hasta que mis ojos se cerraban y todo volvía a ocurrir. *** Es un nuevo dí

