Hades llevaba un día tratando de planear como sacar a Perséfone. No encontraban la forma de que el plan saliera bien, no había ni señal de Hécate ni Minos, para la fortuna de Hades Éaco y Radamanto estaban ahí, ellos daban ideas abstractas, pero quizá funcionales, uno de los planes de Éaco era sacar a Perséfone vestida de pies a cabeza de hierro fundido en el inframundo, pero no funcionaba así, el cuerpo de Perséfone aún tenía alma así que no podría salir. Lo único que si sabía Hades era que Ares distraería a Deméter. —Estás loco si crees que voy a causar una guerra para distraer a Deméter—dijo Ares. —No te estoy pidiendo una guerra, te estoy pidiendo que le susurres algo a los Aloadas, tienen años queriendo reclamar el Olimpo. —Ellos quieren matar a todos allá arriba. —Ellos solo nece

