Amy abrió la puerta del apartamento y entró al interior de este. Sus ojos pasearon por la habitación desconocida, lo único que le pertenecía era el pequeño bolso que tenia en sus manos y en donde solo contaba con una muda de ropa disponible. Sus pies se arrastraron, avanzando por el espacio. El lugar que su suegra había arreglado para ella estaba bien amueblado. Se podría decir que era de alta clase. Realmente no le faltaría nada mientras se quedara residiendo en este apartamento. Mirando todo lo que tenia a su alrededor, hizo un pequeño recorrido en busca de la habitación donde dormiría. Cuando dio con esta, no se sorprendió de lo cómoda y organizada que parecía. Todo estaba decorado en tonos claros. La cama se veía tentadora. Amy avanzó hasta esta y soltó el bolso sobre la super

