¿Caspian en serio acababa de decir que ella le pertenecía? Marina no podía creerlo. Ella frunció el ceño. Por dentro ardía. “¿En serio acaba de decir eso? ¿Qué clase de enfermo se refiere así sobre una persona? ¿Juguete? ¿Pertenencia? ¿Quién se cree que es?” —pensó indignada. No podía entenderlo, ¿estaba loco o qué? “Y después actúa como si yo no le importara. Como si pudiera desecharme cuando quisiera o queriendo retrasar la boda. ¿Y ahora viene a jugar al novio protector? ¿Eso qué significa? ¿Está intentando retrasar el casamiento o provocarme para que yo lo adelante? No entiendo qué quiere. Ni siquiera parece saberlo él mismo… y después lo llaman genio” —pensó luego Marina, intentando comprender lo que estaba pasando por la cabeza de ese sujeto. Tenía que contenerse. No podía de

