El espectáculo en el museo salió de lo cotidiano cuando tanto para los que estaban adentro como para los transeúntes de la calle cuando vieron que una moto salía del segundo piso rompiendo un vidrio y volando por los aires cayendo en el pavimento muy cerca de una fuente y varias jardineras. Solo pudieron escuchar el impacto y un sonido producido por el piloto ¡Yahuuuu! Todos prestaron atención al piloto y su increíble obra. Pudieron ver a un hombre intrépido con un casco y traje blanco de motociclista. En la parte de atrás traía un acompañante que llamó aún mas la atención por su brillante color rojo y su aparente estructura de piedra. La moto logró caer en pie y al acelerar nuevamente avanzó rápidamente transitando por la avenida evadiendo los coches que por ahí pasaban. El guardia d

