Salieron del portal en el que había sido el juicio. Regresaron a la zona de piedras donde el clima increíblemente era más cálido. Se podía decir que estando bajo tierra estaban más cerca de algunas brechas volcánicas por eso el calor se conservaba más, también implicaba el hecho de ser un lugar cerrado y aunque los rayos del sol no llegaban hasta ahí, el espacio cerrado y los vapores le daban esa calidez.
Robinson se sintió más confortable al llegar ahí, no tanto por el clima si no por sentirse liberado y que estaba apunto de salir del problema. Su plan era ganarse la confianza de estos seres para que le dejarán salir y en el momento indicado irse para mo regresar. Ese tema de recuperar la gema robándole a uno de sus mejores contratistas no le sonaba adeudado. Además toda esa palabrería de la mujer roja sobre el fin del mundo, los objetos místicos y su influencia eran algo en lo que el no se molestaría. Si el mundo iba terminar el se aseguraría de disfrutar lo más que pudiera. Si habría una guerra por la dominación del planeta elegir un bando tampoco le desagradaba. Siempre se había caracterizado por ser una persona que ante todo podįa sobrevivir y está no sería la excepción.