Narra Paul Darle un beso abrió una nueva puerta para mí, la puerta de sentir la “confianza” de volver a besarla y que ella lo acepte. Sí, estaba llevado de las emociones, pero lo hacía dejado por las tentaciones que ya me estaban dominando y de qué manera. Casi todo en ella lo veía como un llamado para tomar sus labios, esa jodida manera de morder la comisura de sus labios cuando está ansiosa o nerviosa, como ligeramente muerde su labio inferior. Siempre lo hace, cada que está ante mis ojos, hace eso mismo, pero ¿por qué? ¿A caso lo hace apropósito? Aquel ruido en la mesa me hizo despegar mis ojos de la mesa, ella parecía angustiada y apenada, mientras se levantaba de la mesa hacía eso con su boca y se retira. Ese deseo de besarla se intensifica, por lo que no pude esperarme y menos, c

