Olivia, días después. No hay como empezar un domingo que haciendo un poco de ejercicio para mejora la condición física. Me levanto temprano para correr en el jardín de la mansión, en tanto la música más empalagosa me endulza el oído a través de mis auriculares. Estoy feliz por el resultado de la compra de Charatex, aún más cuando recibo la llamada de Roí maldiciéndome por lo que hice, eso su extraño, aunque lo fue aún más el que se disculpara y hasta me invité a salir. No debería extrañarme, es propio de Roí Henríquez. Mientras espero que mamá se despierte para desayunar, me tiro en el pasto verde a observar las nubes pasar en el cielo claro. Cierro los ojos y respiro el aire fresco de la mañana y me pierdo en las hermosas melodías por algunos minutos. Hasta que me tocan el hombro para s

