- Bueno... Se supone que tendremos una cita doble con ellos - dijo Manami con una media sonrisa y un gran sonrojo en sus mejillas
- Será para otro día, lo lamento Okuda-san, Akabane-san… - en ese momento el peliceleste fue interrumpido
- Puedes llamarme Karma - dijo el pelirrojo con una media sonrisa, pero estaba sumamente nervioso y asustado sin saber a la perfección la razón
- No, me siento mas cómodo hablándole por su apellido Akabane kun - dijo Nagisa con una sonrisa a lo que Karma dejo la suya - Me tengo que ir a trabajar, te veo en la casa A... Kaede-chan... - se corrigió el celeste con una sonrisa, la peliverde asintió con una sonrisa y Nagisa se fue, dejando a un pelirrojo con el corazón quebrado
- Bueno, ya que Shiota-kun no puede ir hoy, ¿Te parece ir a algún lugar Kayano-san? - pregunto la pelinegra un poco emocionada
- No gracias, quiero hacerle la cena a Nagisa - dijo la peliverde con una sonrisa a lo que el pelirrojo escondió sus ojos tras su flequillo
- ¿Viven juntos? - pregunto Karma
- Si, más o menos ... - dijo la peliverde mientras una gota de sudor bajaba por su sien
- Oh, Kayano-san ¿Podría tener Hiroto-kun una "salida" con Shiota kun? - pregunto la pelinegra ando por completo la atención de ambas compañías
- ¿Hiroto? - pregunto la peliverde
- Es un amigo de Shiota-kun, quería saber si podían tener una salida, ya sabes - dijo la pelinegra aclarando un poco la duda de la peliverde y aumentando la confusión del pelirrojo
- Por supuesto - dijo la peliverde sin importarle mucho
- No eres para nada celosa, ¿Verdad? - pregunto con ironía Karma
- No, bueno sólo aveces, pero no si se trata de un chico - dijo como respuesta la chica > pensó la peliverde (en su mente) con una sonrisa repleta de sadismo
- ¿Qué quieres decir con eso? - pregunto Karma algo molesto
- Nada en especial, bueno adiós Okuda-chan y Akabane-kun - se despidió para después irse caminando
Karma chasqueó la lengua y comenzó a caminar sin esperar a Okuda
- ¡Oye! ¡He dicho que me esperes! - grito la pelinegra furiosa
- ¿Ya dejaste tu farsa de "niña buena"? - pregunto con burla el pelirrojo
- Cállate, sigo siendo tu novia imbécil - dijo la chica para después comenzar a caminar frente al pelirrojo
- ¿Ahora eso aplica? pregunto Karma con molestia
- ¿Qué quieres decir con eso Akabane? la chica estaba furiosa
- Eso te lo pregunto yo... Takebayashi - la chica se quedo quieta al escuchar ese nombre - ¿Por qué no me habías dicho que estaba aquí?- agrego el demonio mirándola de reojo, la chica se quedo estática
- ¿Cómo lo sabes? - fue lo único que pudo articular, con miedo
- Los vi cuando se besaron, vaya Manami, no pensé que fueras parte de la lujuria - dijo Karma con tono divertido y burlesco, lo que proporcionando un escalofrío y un pánico interminable a la chica
- N-no soy lujuria - dijo algo asustada - Sólo... - la chica fue interrumpida
- Eres un demonio, no me sorprende tu comportamiento - dijo el pelirrojo emprendiendo nuevamente su camino, sin prestarle atención a la pelinegra
- ¿Y tu? No te hagas el "ángel", vi como mirabas a Shiota - dijo la chica molesta, el pelirrojo paró en seco al escuchar su apellido - ¿Qué? - pregunto con fastidio - ¿Acaso sientes algo por él? - bufó
- Si, me gusta, pero... Es un "ángel", es demasiado dulce e inocente y no me gustaría quitarle lo que le caracteriza, además ya tiene pareja - dijo el pelirrojo, sin embargo la pelinegra se sorprendió por sus palabras
- Eres un demonio, tu deberías corromperlo, romper el corazón de Kayano, Acaso te están importando los sentimientos de los demás? - bufó Manami
- No, para nada - dijo el pelirrojo mientras caminaba >- Voy a ir a un lugar, tu vete - dijo con molestia, la chica chasqueó la lengua y se fue.
Karma por otro lado, camino hasta la pequeña cafetería, donde se encontró con el celeste caminando de un lado a otro. Sonrió involuntariamente al ver a Nagisa de forma tan apresurada.
- ¡Zafiro! - Llamaban muchos chicos, a lo que Nagisa caminaba hasta llegar a la mesa correspondiente, al parecer tenía demasiados clientes, y el pelirrojo no sería la excepción
-¡Zafiro-chan! - llamo el pelirrojo, Nagisa no tardo mucho en llegar con él, pero en vez de recibirlo con una sonrisa inmediatamente, chasqueó la lengua para después sonreír falsamente
- ¿Qué se le ofrece... A-amo? - pregunto el celeste con una sonrisa, pero con el ceño levemente fruncido
- ¿Por qué usas ese vestuario? - pregunto a lo que el celeste se sonrojo un poco
- ¿Podemos no hablar de esto aquí? Tal vez en otro lugar, en otro momento. - dijo con una cara algo triste - ¿Qué quiere ordenar? - pregunto nuevamente, su cara había recobrado su color "natural" y el pelirrojo sonrió con una idea maliciosa en la mente
- Lo mismo que la vez anterior - dijo el pelirrojo - Y otra sonrisa - agregó segundos después, para que los demás les prestaran atención por completo, Nagisa se puso rojo, pero no por vergüenza, sino por rabia.
- ¿Q-qué tipo de sonrisa? - pregunto tratando de disimular el enojo
- Una… Sonrisa ladina, aunque creo que no será tan difícil - bufó a lo que Nagisa sonrió de lado y se acerco a su oído, pero habló lo suficientemente alto como para que los demás también le escuchasen
- Me hace realmente feliz el verlo en nuestra cafetería el día de hoy, tanto que no podré dejar de sonreír con su presencia, si es todo, iré por su orden - dicho esto y con esa sonrisa, entró a la cocina en donde entrego la nota de la orden y salió con comida para llevarla a los demás clientes
> pensaba el pelirrojo con un semblante serio > sus pensamientos se vieron interrumpidos por un pastel de fresas y jugo de frutillas frente a él
- Su orden, amo - el peliceleste llamó la atención del pelirrojo, quien al observarlo se dio cuenta de que...
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- ¡Nag...! Zafiro - llamó un pelianaranjado entrando al restaurante
- ¡Hiroto kun! -dijo el celeste sorprendido, Karma frunció el ceño