Nagisa estaba estático, estaba frente a las personas, que alguna vez considero una familia, no podía ser posible, le habían dicho que habían renacido...
- Nos mintió - susurro con la mirada oculta tras su flequillo y una fuente de energía expandiéndose por su cuerpo
- Nagisa... Espera no es lo que parece - Aguri comenzó a sentir un tipo de atmósfera inmensamente tensa que le petrificaba el cuerpo
- Nagisa, detente... - Tadaomi pronto sintió la misma atmósfera acorralarlo
- ¡Nagisa no hagas nada! Por favor, detente - pidió Ritsu soltando las cadenas electrónicas
- ¡Nos mintieron! - grito el peliceleste a lo que los mayores bajaron la mirada - ¡Me había dicho que Irina y Koro habían renacido!, esto es solamente una MALDITA farsa - grito cada vez más al borde de la locura, una serpiente comenzó a formarse en el aire, haciendo temblar a los presentes
- No, Nagisa. No - gritaba Aguri en busca de aire, mientras que la serpiente se hacía cada vez mas grande cual rascacielos oscuro
- ¡Nagisa espera! - gritaba Akari con su voz casi al limite, al borde de las lágrimas, pero los demás tampoco estaban mejor
- Nagisa... - Yuuma no podía pensar claramente, las palabras raspaban su garganta y sus lágrimas rompían su alma en mis pedazos, su voz se perdía en el sufrimiento de una vista tan cruel - Por favor... - rogó con su voz apunto de quebrarse, sofocándose, y aceptando su pecado cometido - ¡Si mi amor por ti es un pecado! Que me vaya al infierno por solo estar a tu lado - dijo en un tono dramático y sintiendo punzadas en su corazón (literalmente) - Si yo fuese a morir aquí... - susurro con pesar - Desesaría morir en tus brazos, por que te amo Nagisa, te amo más que a mi vida misma - confesó con lágrimas e los ojos y un corazón a punto de olvidar su pureza
- ¡NO YUUMA! - grito Kanzaki en un acto desesperado por callar a su amigo
> penso Karma, pero sus pensamientos callaron al ver la serpiente desvanerse, Nagisa con lágrimas y todos corriendo desesperadamente al lado de Isogai, quien se hallaba desmayado en el suelo, encima de un gran charco de desesperación y muerte, un liquido carmesí se colaba por su ropa
- No, no, no, no, no... NO... No puede estar pasando decía Nagisa entre susurros y sollozos
- No entiendo, ¿Qué esta pasando? - pregunto Karma confundido
- Isogai Yuuma ha hecho un voto n***o - dijo la rubia cruzándose de brazos
(Se refiere a un voto de amor prohibido)
- ¿Qué quieres decir Irina? - pregunto Hiroto
- Yuuma se corto las alas - dijo Nagisa con sus ojos escondidos tras su flequillo
- ¿Sólo por una confesión? - bufó Karma
- Obviamente ustedes no lo entenderían... - dijo Akari sumamente molesta
- En el cielo, hay una regla... En la que dos personas del mismo sexo no pueden enamorarse, sin embargo en el infierno, esa regla es inexistente... Cuando alguien confiesa sus sentimientos de esa forma es un voto negro... le interrumpió Kanzaki con su mirada perdida y Sugino a su lado
- ¿Megu lo sabía? - pregunto Akari tomando la mano de Yuuma
- No, sólo Kanzaki, tu y yo - respondió Tomo con una mirada pacifica y melancolica
- Yuu-chan... - susurro Nagisa con las lágrimas resbalándose nuevamente por sus finas y delicadas mejillas
- Nagisa no es tu culpa... - la pelinegra (Kanzaki) fue interrumpida por Karma
- Ya sea un ángel o un arcángel, estos pueden ser demonios, si expresan sus sentimientos por una persona del mismo sexo ¿Verdad? - analizó el pelirrojo a lo que Nagisa con un nudo en la garganta suspiro
- No, muy pocos arcángeles son los elegidos para evitar ese destino - respondió con voz calmada, levantando su mirada - Sólo los arcángeles más fuertes son enviados al mundo humano para pagar su condena en alguno de los sacrilegios, pero... Si matan a alguien, que se supone que es el pecado más fuerte del cielo, el arcángel se vuelve demonio, como los demás... - agrego mirando sus manos
- Nagisa... No estarás pensando... - Akari tomo sus manos y comenzó a temblar
- Nagisa no puede matar a ningún humano... Si es lo que estas pensando, no importará el tipo de sacrilegio que haya pasado, te devolveremos al cielo - dijo Aguri decidida
- ¿Y que si mato un ángel? - pregunto Nagisa con la mirada ensombrecida y sus manos en dos puños cargados de odio y furia
- ¡No digas eso jamás! - grito Kanzaki proporcionándole un golpe en la mejilla al peliceleste
- ¿Serías capaz de matar a uno de los tuyos? A un ángel como tu? - pregunto Akari con el ceño fruncido
- Pero.. Yo no soy un ángel de nacimiento - dijo Nagisa sobando la mejilla golpeada
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- įKarma esta enamorado? - bufo una pelinegra con una sonrisa repleta de sadismo
- Como haz escuchado, el futuro rey del infierno esta enamorado de una mortal - dijo su pareja
- Rinka esta en la tierra ¿No es verdad?, ¿Por qué se ha empeñado tanto en buscar a su hermano? - pregunto la chica mientras movía alguna sustancia en un caldero
- Ya sabes, desde que llego al infierno y supo que tenía un hermano, se empeño en verlo y... - el chico fue callado por los labios de la joven
- Si, pero... Ella me pidió un espejo maldito para poder verlo - dijo la chica con una pequeña sonrisa
- Aún así, ella quiere tenerlo, ya sabes, sosas de hermanos - dijo el mayor tomándola de la cintura
- Si, ya me lo imagino - dijo la joven resignada
- Si tienen tanto tiempo para jugar, entonces vayan a la tierra y asesinen al arcángel - dijo un chico detrás de los enamorados
- Vaya. vaya ¿Cuánto tiempo has estado allí? - pregunto la pelinegra con una sonrisa burlona
- El suficiente como para idear un plan - dijo el mayor con su ceño fruncido
- ¿Y ese plan es qué consiste? - pregunto el otro chico
- Vamos a hacer que e arcángel se enamore tanto de un demonio como para asesinar por él, así lo tendremos en el equipo de los demonios y él perecedera por el mismo demonio en el que se enamoro - dijo con una sonrisa sádica y su puño cerca de su frente en pose de victoria
- ¿Y quién sería ese demonio? - pregunto la chica con molestia
- Serán dos demonios -dijo el chico
- Por favor todos menos... - la chica fue interrumpida
- Hiroto Maehara y Akabane Karma - concluyo el joven