Llevaba una semana de retraso...una jodida semana y eso me asustaba. Noah no sabía absolutamente nada de mi retraso, no quería decirle nada aún, quería esperar tan solo unos días más y quizá mi periodo llegaría, no podía estar embarazada. Hoy era un día de descanso para Noah y le había pedido que saliéramos juntos. Quería salir con él, pero también quería conseguir una prueba de embarazo y las pastillas anticonceptivas, si no estaba embarazada tomaría las pastillas para prevenir. —¿Quieres que llevemos a Cody? —preguntó Noah apareciendo por la cocina. Lo miré unos segundos y luego mi vista se dirigió a Cody quien estaba mordiendo las agujetas de los zapatos de Noah, sonreí. —Me encantaría, pero... ¿a dónde iremos exactamente? —lo miré curiosa. —Hay algunos lugares en donde no dejan en

