Estaba cansada de todo esto. Noah no podía seguir con esa actitud porque entonces yo...perdería la cordura. Ya no sabía si soportaría algo así de nuevo, es increíble que no hubiera conocido esta parte de él. Permanecía aburrida, como siempre. Cody estaba a mi costado y yo tenía una mano sobre él acariciándolo repetidas veces. La verdad que empiezo a creer que Noah me lo regaló para que no me queje de que siempre estoy sola, ja, es obvio. Cody se levantó de golpe ocasionando que diera un salto en mi lugar debido a su rápido movimiento. Lo seguí con la mirada y comenzó a ladrar hacia la puerta moviendo la cola con alegría, sonreí por inercia y me levanté del sofá, no sabía a qué le ladraba. —¿Quieres salir, pequeño? —le pregunté como si fuera capaz de responderme. Dejó de ladrar y se sen

