Capítulo 20

1501 Words
Gerónimo había cumplido con su promesa de conseguir el arma para Carlo, la decisión ya estaba tomada dentro de poco Ramsés se vería con ese hombre mientras Carlo le cubriría las espaldas. Calo se sentía preparado era bueno y sabia que podía lograrlo, pero le preocupaba la negatividad de Ramsés el parecía quererse dar por vencido estaba decepcionado de todo lo que lo rodeaba. -Carlo estas seguro de querer hacer esto, creo que seria mejor que fuéramos todos juntos. Carlo le sonrió a Leoni, ella estaba preocupada por él, eso le hacía sentir mariposas en el estomago y querer saltar de alegría, mas cuando ella se abrasaba a él por la espalda, Carlo se dio media vuelta y la abrazo acariciándole el rostro con ambas manos. -Ten confianza en mí, si no fuera capas de hacerlo yo no lo aria, siento que esto resolverá muchas incógnitas si tu estas aquí me podre concentrar. -No tienes por que preocuparte por mi Carlo, yo sé hacer mi trabajo y creo que te lo he demostrado. Carlo observó la cara de obstinación que puso Leoni, sabia que ella era una mujer que podía con lo que ella quisiera, pero era muy difícil para el ver que alguien la lastimara. -Oye se que eres muy buena en el trabajo, pero no puedo evitar el preocuparme por ti, es algo que me supera, te prometo que todo saldrá bien. Leoni lo vio a los ojos, quería decirle tantas cosas en ese momento, pero no sabía cómo comenzar, por lo que decidió abrazarse de nuevo a él, esperaba que sintiera su ternura y todo lo que sentía su corazón en ese momento. -Te prometo que cuando todo esto termine te cortejare como es debido te llevare al cine, te comprare palomitas, te llevare a bailar a donde tu quieras, te regalare flores. Leoni no estaba segura de que le gustara todo eso, sobre todo las flores, pero eso se lo iría diciendo a Carlo poco a poco, al parecer el deseaba a una chica cursi y muy normal algo que ni por asomo tenía ella ni en la uña pequeña del pie. Ese tipo de cosas le comenzaban a preocupar demasiado, quería ser especial para Carlo, pero él parecía ser muy conservador y no se conocían bien, tenia miedo que cuando la conociera no deseara tener nada que ver con ella. -Talvez cuando me conozcas de verdad no te agrade Carlo, yo no soy una chica normal, no soy como las novias que abras tenido, podrías llegar a sufrir una gran decepción. -Fue eso precisamente lo que me llamo la a tención de ti Leoni, que eres diferente a las demás, eres especial y eres muy hermosa ni siquiera necesitas ponerte una gota de maquillaje para verte espectacular. -Eres un mentiroso, te dejare solo debes prepararte, solo prométeme que no te arriesgaras innecesariamente. Carlo movió la cabeza de forma negativa, sabia que no había palabras para que ella se sintiera confiada, volvió a tomarla entre sus brazos acariciando su espalda tratando de tranquilizarla. Ramsés había estado escuchando la conversación entre Leoni y Carlo, eso lo había afectado mas de lo que el hubiera deseado, ya sospechaba que entre ellos había algo, pero el saberlo a ciencia cierta, era una sensación muy desagradable que le provocaba un sentimiento de rencor hacia Carlo, sabia que Carlo no era una mala persona, pero el hecho de que hubiera conquistado a Leoni lo hacía sentir inferior. -No debes permitirte distraerte en este momento Ramsés, es momento de terminar con este problema, te gusta Leoni verdad. -Eso no es de tu incumbencia primo, deja de decirme lo que tengo que hacer. -Debes volver a casa Ramsés, te he observado necesitas ayuda, mírate escuchando a escondidas y deseando a la chica de otro. Ramsés sintió una furia siega que lo consumió de pronto, dándole un puñetazo a su primo en pleno rostro, Gerónimo callo de espaldas con la nariz sangrándole, el trataba de levantarse, pero le era muy difícil sentía que todo le daba vueltas. Matías salió disparado de la casa, había visto todo lo ocurrido desde su habitación, solo iba pensando en darle su merecido a Ramsés, pero cuando llego al lugar solo estaba Gerónimo sentado en el suelo. -Cariño que te ha hecho tu primo, ese infeliz me la va a pagar. Matías levanto del suelo a Gerónimo revisándole la nariz, esta no parecía fracturada, él se alegró por eso. -Que ha pasado porque se han peleado, vamos adentro. Gerónimo cada vez se sentía mas preocupado por Ramsés, él estaba perdiendo la sensatez, sus emociones lo estaban dominando, él no era una persona agresiva por naturaleza, siempre había sido el bueno de la familia, pero después de su secuestro su carácter se había modificado drásticamente, se había vuelto nervioso y todo lo molestaba drásticamente. Matías ayudo a Gerónimo a sentarse en la sala, el pidió un botiquín de primeros auxilios y comenzó a limpiar su herida, Gerónimo no hacia el menor movimiento parecía distraído en sus pensamientos. -Te encuentras bien, deseas ir a algún hospital, te duele la cabeza. Gerónimo de pronto vio a Matías, su rostro reflejaba preocupación, el no había escuchado nada de lo que el había dicho, pero su expresión le llego al corazón. -Estoy bien Matías, yo solo estoy preocupado por Ramsés, sea lo que sea el es parte de mi familia necesita ayuda, el normalmente no es así, supongo que tanta tención lo está afectando. -Deja de disculparlo, tu le estas tratando de ayudar poniendo tu propia vida en riesgo, que parte no entiende ese hombre, todos estamos en esta situación por su culpa. -Créeme que él sabe eso Matías, eso en pate lo tiene estresado, me gustaría que el confiara de verdad en mí, como para contarme sus conflictos internos, no me gusta verlo de esa manera, tan perdido. Cuando éramos pequeños el era un chico muy dulce, siempre me defendía de los demás primos que se burlaban de mi por mi manera de comportarme. Siempre le estaré agradecido por eso Matías, el jamás me ha rechazado a sabiendas de mis preferencias. Siempre me trato como su igual, cuando lo secuestraron fue un golpe muy fuerte para mí, cuando mi tío nos aviso de su rescate fue muy agradable la sensación de saber que estaba vivo, pero el realmente no volvió ha ser el mismo, por mas que lo intento esa experiencia destruyo su esencia, no me imagino que vivió en ese lugar donde lo tuvieron por semanas, el imaginarlo me duele. -El no le ha contado a nadie que le paso realmente, ni siquiera a tu tío. -Según lo que dijo el, Ramsés no deseaba tocar el tema, mi tío le consiguió al mejor terapeuta, pero no logro gran cosa, el solo tomo la decisión de volver con sus conferencias, pero creo que el esta haciendo esto para destruirse, pero no desea irse solo, creo de verdad que mi primo murió hace tiempo solo es su cuerpo, pero por dentro Ramsés ya se fue y nunca volverá. Matías abrazo a Gerónimo, el de verdad se veía desolado, impotente por no poder ayudar a quien tanto estimaba, a Matías le dolía el verlo de esa manera, pero que le podía decir para calmar su dolor si no había algo que le pudiera dar consuelo, para algo que ya no tenía remedio. Ramsés se sentía desesperado no dejaba de correr, las emociones que bullían en su interior lo atormentaban de una manera atroz, el no comprendía porque su vida se había convertido en una maldita pesadilla constante, deseaba salir de ella, pero le era imposible, los recuerdos eran tan vividos que le parecía que no había logrado salir de aquel lugar inmundo donde lo habían mantenido cautivo. Ramsés paro de correr abruptamente, de pronto le vino la imagen de Gerónimo cayendo al piso por el puñetazo que le había propinado, la sangre cubriendo su rostro, se cubrió la cara con las manos lleno de impotencia, Gerónimo tenía razón él estaba perdiendo la línea que dividía la realidad de su pesadilla, eso le causaba terror si solo se quedaba en su pesadilla estaría perdido para siempre, estaba agotado de luchar con su mente traicionera, por mas que lo intentaba no lograba avanzar solo retrocedía aún más. Ramsés sintió una mano en su hombro, se giro asustado, no sabia si era real pero ahí estaba Leoni observándolo con expresión de comprensión, algo que no sabía si era bueno o malo no deseaba causarle lastima a nadie mucho menos a ella. -Te encuentra bien Ramsés, siéntate aquí parece un lugar fresco. Leoni lo ayudo a sentarse en el suelo, cerca de un gran árbol, el se recargo en el tronco de este, serrando los ojos, no deseaba darse cuenta que ahora tenía alucinaciones. -Estas cómodo, solo respira con calma no pienses en nada más, concéntrate en tu respiración, poco a poco todo volverá a la normalidad. -Eso seria perfecto Leoni, pero la normalidad ya no existe en mi mundo.
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