Capítulo 5

1561 Words
Las palabras de Leoni le quedaron resonando fuerte mente a Carlo. Sabía que Leoni tenía razón, pero Carlo deseaba estar cerca de ella, aunque nada más fuera como su compañero.  La faena no iba a ser nada fácil el peligro estaría latente a cada momento, pero también era verdad que sentía a sus compañeros como parte de su familia. La semana había tenido experiencias intensas que los habían unido de forma única. La decisión ya estaba tomada. Como era de suponerse el Gerente tomo la noticia con satisfacción asegurándole a Carlo que estarían respaldados en todo momento de manera satelital. Para Carlo eso no había sido ningún consuelo por que ellos de igual manera serian los que darían la cara en primer lugar. Leoni regreso a su departamento. Había logrado su objetivo, pero por alguna razón el sabor del triunfo se había esfumado. En su trabajo anterior tenia un equipo de trabajo con el cual compartía el día a día, pero con sus nuevos compañeros se había formado un laso algo especial imaginar que uno de ellos podría resultar lastimado le provocaba una sensación desagradable. En más de una ocasión ese día se había preguntado si no habrían cometido un gran error al haber aceptado esa misión. Algo en su interior le decía que después de eso la vida no sería la misma. Carlo salió a la pista de corredores ahora mas que nunca necesitaba sacar la ansiedad de su sistema. Comenzaba a calentar cuando vio salir a su compañera del edificio. Ella lo vio y se acercó a él. -Ahora si me acompañaras Leoni o deseas decirme algo más. -Oye no soy buena para esto de hablar. Pero deseo hacer las pases contigo, sigo pensando que debes de tomar tus decisiones enfocado en ti, pero para mal o para bien ya estamos juntos en esta aventura, seria mejor si estamos en buenos términos. -Tienes razón compañera estamos juntos en esto venga esa mano. Carlo le ofreció la mano a Leoni en señal de paz. Ella observó la mano de él por un momento y se la estrecho. Leoni sintió la conocida sensación, pero decidió dejarse fluir, el tratar de razonarlo todo no servía de nada cuando se trataba de emociones. El sentir el cálido contacto de Leoni para Carlo resulto muy confortante era una manera de sentir que ella comenzaba a confiar en él y eso era un gran adelanto algo que lo llenaba de esperanza. Sabia que el camino para conquistar a su compañera no sería fácil, pero él tendría toda la paciencia necesaria para lograrlo, de verdad quería una oportunidad para conocer a su enigmática compañera. -Te vas a quedar ahí toda la noche o correrás conmigo compañero. Carlo se había quedado tan dentro de el mismo que cuando Leoni hablo lo sobresalto un poco haciéndolo que la viera fijamente a los ojos con asombro dejándolo un tanto confuso. -Vamos compañera para eso estamos aquí, pero debes de calentar antes, yo estoy listo, te espero no te apresures tenemos tiempo. Leoni se sentía extraña, Carlo era muy considerado con ella algo que jamás había experimentado de un hombre. Normalmente en su familia algo así seria un signo de debilidad. Algo totalmente inaceptable para su padre que la brutalidad era su bandera. -Estoy lista Carlo comenzamos. A Carlo le gustaba mucho como sonaba su nombre en labios de Leoni era como música para sus sentidos por lo que solo asintió con la cabeza en señal de aprobación. La experiencia era como siempre muy agradable para los dos. Leoni no deseaba acostumbrarse a esa sensación porque a la larga sabia que ella no era una chica igual a las demás y tarde que temprano todo lo que estaba experimentando lo echaría fuera de ella sin contemplaciones. Le había costado mucho el lograr tener equilibrio en ella no deseaba que alguien le quitara ese poder que le pertenecía por completo. Carlo había dejado a Leoni en la puerta de su apartamento le había deseado un buen descanso y se había dirigido a su propio apartamento. Gracias al ejercicio estaba seguro que podría descansar. El día siguiente estaría cargado de trabajo. Esperaba que el tal Ramsés no fuera un riquillo insoportable como la mayoría. Eso sí sería algo difícil de manejar mucho más que el enfrentarse con delincuentes. Ramsés observaba el lugar con interés. Su padre le había dicho que esa agencia era una de las mejores. Por lo menos a simple vista la oficina donde estaba se veía bien acondicionada el mobiliario de buen gusto. Podía darse cuenta que el hombre que la ocupaba sabia lo que hacia y lo que deseaba mostrar a todo el que entrara en su espacio. -Siento mucho la espera Ramsés tenia que resolver un inconveniente. Ramsés se giró para poder observar al hombre que le hablaba. Se pudo dar cuenta que era un hombre determinado al estrechar su mano. -Espero que el inconveniente no haya sido con las personas que me acompañaran. -No, nada de eso, ellos vendrán en un momento a presentarse son personas comprometidas con el trabajo que desempeñaran. -Eso es algo que me agrada escuchar mi padre tiene mucha confianza en ustedes. -Lo sabemos Ramsés de ninguna manera queremos decepcionarlo de hecho no por nada nos ha confiado tu seguridad. En ese momento se escucho el asesor abriéndose, provocando que ambos dirigieran su atención a los recién llegados. Ramsés en lo primero que se fijo fue en la hermosa joven de ojos verdes que lo veía con mirada determinante. Ella daba la impresión de ser competente lo único que la hacía verse accesible eran las pecas de su nariz algo que en lo personal para él era un toque de ternura en una mujer. Aunque lo más seguro es que esa chica fuera todo menos tierna dado su trabajo. Carlo vio con desagrado la atención que el tal Ramsés le ponía a Leoni por lo cual decidió intervenir antes de perder la poca paciencia que le quedaba. -Mis compañeros y yo esperamos poder trabajar en conjunto de manera satisfactoria en este proyecto le aseguramos que estamos preparados para esto si hay acuerdo de ambas partes estoy seguro que todo marchara bien. -A que te refieres con todo eso que has dicho. -Mi nombre es Carlo, a lo que me refiero es que si usted nos permite trabajar y sigue nuestros consejos de seguridad todo será más fácil. -Entiendo ¿Carlo verdad? No deben de preocuparse por eso, tengo mucho trabajo por delante, yo me ocupare de mis asuntos y ustedes tienen libertad para trabajar en lo suyo. -Bueno deduzco que ya que hay un acuerdo pueden comenzar con sus obligaciones. Carlo tu eres el líder del equipo eres quien será el responsable de tomar las decisiones importantes. Mira aquí podrás ver el itinerario de las actividades de Ramsés para que estés preparado para estudiar la mejor manera de llegar a cada destino tomando el menor riesgo posible en cada situación. Se dividirán en dos autos, con Ramsés iras tu Carlo y a quien decidas que necesitas a tu lado, en el otro auto irán los demás como resguardo. Carlo observaba con atención el folder con la información que había recibido. Entre el y Mauricio con ayuda de un mapa planearon la mejor ruta para comenzar su trayectoria. -Estamos preparados, ya hemos revisado las armas, la ruta y la comunicación con la base esta funcionando a la perfección. -Si estas seguro que no hace falta nada más vámonos debo estar puntual en mi primer destino y eso esta a oras de aquí. -No se preocupe lo tenemos todo medido tendrá tiempo de sobra para prepararse llegando a su destino. Los cinco unieron sus manos antes de marcharse esto se había convertido en un ritual antes de trabajar en equipo. Ramsés los observó con curiosidad. Era un hombre que había estudiado el comportamiento del ser humano por años. Podía deducir que ese grupo de jóvenes tenía un vínculo especial. Su manera de comunicarse sin palabras era muy interesante era como si unos fueran el complemento de los demás. Trabajaban como uno solo eso lo hacia tener confianza. Después de ser secuestrado el temor a que volviera a pasar no lo dejaba descansar, pero era un hombre decidido y no deseaba ser preso de sus debilidades seria como permitir que los tipos que lo secuestraron le hubieran ganado la batalla eso no lo podía permitir. Su trabajo era su vida y lo disfrutaba mucho había decidido continuar con el después de permanecer un tiempo superando las fobias que se habían apoderado del después del suceso. Ahora deseaba volver a la normalidad o lo que significara eso. Carlo había decidido llevar a Leoni con él a pesar de lo mucho que ella había llamado la atención de Ramsés. Si la tenía cerca sería más fácil el protegerla. -Chicos esto comienza revisen la comunicación llevemos una continua comunicación el estar alerta será nuestra mejor arma, cualquier situación por simple que parezca no la minoricen, todo cuenta en estos momentos. Todos asintieron y subieron a las camionetas Carlos se puso al volante con Leoni de copiloto Ramsés iba en la parte de atrás saco unos papeles de su portafolio y comenzó a trabajar en ellos, eso hizo que Carlo se relajara y pusiera toda su atención en lo mejor que él podía hacer, observar todo a su alrededor.
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