Este capítulo contiene escena de sexo explicitas Antonella Salimos del lugar y estábamos acalorados. Me sentía completamente excitada y sabía que no aguantaría mucho tiempo. Gregory tenía su mano en mi espalda baja y no dejaba de darme besos en los hombros. Niko observaba la escena y su mirada continuaba oscura como la noche. No podía apartar sus ojos de mí y eso me encendía aún más. ¿Por qué mejor no vamos todos en el auto? —Ofrece Gregory a Niko. —Me parece perfecto, así no perdemos tiempo. —Digo y ambos asienten. Una vez subimos al auto, cada uno se sentó a mi lado. Gregory subió la ventanilla del centro del auto para que el conductor no pudiera observar nada. —Nikolái, esta noche podrás disfrutar de cualquier parte del cuerpo de mi esposa. No tendrás ninguna objeción de mi parte.

