Esteban entró a la oficina de Cristóbal sin que este lo notara, estaba embebido en sus pensamientos. ―¿Pasa algo? ―preguntó Esteban y su amigo se sobresaltó. ―No, no. Hola, ¿cómo estás? ―Yo bien, ¿y ustedes? Lucas me dijo que Daniela no ha ido al colegio y me preocupé. Cristóbal resopló. ―Solo fue el primer día. Ayer y hoy no fue y ya no volverá a ese colegio. ―¿Qué? ¿Por qué? ―¿Recuerdas a Mateo Santos? ―¿Cómo olvidarlo? Uno de los tantos amantes de Perla y acusado de trata de blancas. ¿Por qué? ―Es el nuevo director de la escuela. Esteban se levantó de la silla, alterado. ―¿Qué dices? ¿Ese tipo? ¡Es un degenerado, un pedófilo! No puede tratar con niños, ¿le hizo algo a Daniela? ―No, no, él no… Su hijo… ―¿Su hijo? ―Quedaron en el mismo curso y él se burló de Dan

