POV: Liang Xinqiao Wenlan
—Nunca pensé que fueras tan pervertida, Liang Xinqiao Wenlan —comentó Shen Lingxue Ruohan.
—Es la primera vez que hago algo así —respondí mientras sentía cómo mi rostro se ponía rojo.
—De todas maneras. ¿Ya te acostaste con tu novio? —preguntó con curiosidad.
Sentí mi rostro más caliente. Podía jurar que, en cualquier instante, de mi cabeza saldría humo. Me abaniqué el rostro con las manos mientras observaba a mi alrededor.
—No, recién nos dimos nuestro primer beso —admití con una voz que sonó casi como un susurro.
Shen Lingxue Ruohan sonrió con alegría.
—A mí me dio la impresión de que tu novio es mucho más responsable de lo que aparentaba, dando los pasos correctos dentro de una relación —expresó mirándome a los ojos, riendo ligeramente, contenta.
—¿Eres virgen, Shen Lingxue Ruohan? —pregunté con interés, lo que provocó que ella, con su aura de madre, casi se golpeara la cabeza contra la mesa.
¿Por qué pregunté eso? La respuesta era sencilla.
—Soy virgen, nunca había tenido pareja —susurró mientras negaba con la cabeza. Ese movimiento hizo que su busto generoso se balanceara ligeramente de una forma sugerente.
—Desde que tengo memoria, siempre fui más desarrollada que los demás, y los hombres me miraban como si fueran unos pervertidos. Jamás se me acercaron con una intención sincera —continuó. Su piel traslúcida se cubrió de un rubor evidente.
—Por eso pensé que el amor nunca estaría relacionado con mi vida, pero parece que tengo que volver a pensarlo. Verte tan feliz me genera bastante celos —comentó mientras me dedicaba una mirada cargada de resentimiento leve.
—Bueno… —respondí mientras dejaba que mi mirada se posara un poco más de lo debido en el pecho de mi mejor amiga. Solo podía pensar que nació con clara ventaja y no tendría por qué sentirse inquieta por no conseguir pareja.
—Además, me provoca demasiada frustración que las otras chicas presuman descaradamente de sus novios en reuniones, hablando de temas sexuales como si eso las convirtiera en adultas, aunque la mayoría ya cumplimos los dieciocho años y no necesitan demostrar nada más —expresó con aparente desinterés, aunque noté que estaba incómoda.
Era una situación extraña. Normalmente Shen Lingxue Ruohan jamás manifestaba sus emociones, siempre pensaba más en los demás que en sí misma.
Tenía razón. La escuela secundaria donde nos preparamos posee un curso avanzado para estudiantes que planean ingresar a la mejor universidad del país.
Se añade un año adicional, al otro lado del edificio, funcionando casi como una institución separada. Incluso un prodigio como mi querido hermano fue admitido en la mejor universidad del país a los diecinueve años estudiando allí.
No se puede decir que sigamos en secundaria, es más parecido a una academia.
Yo no soy tan talentosa como mi querido hermano, pero me esfuerzo bastante y podría ser admitida, aunque con calificaciones apenas mediocres. A diferencia de él, que siempre buscó la excelencia.
Soy una joven que acaba de llegar a la mayoría de edad, tengo mi primer novio y estoy presionada por estudios que nunca parecen terminar. Es normal que ideas inesperadas florezcan en mi mente y regresen una y otra vez como una condena.
Es el primer paso hacia la adultez, una etapa que muchas personas desean explorar y que tengo derecho a vivir. Al pensar en eso, sentí cómo mi rostro se llenaba de un rubor intenso.
—Tal vez en la próxima cita me acueste con él —murmuré mientras miraba a mi alrededor y jugaba con mis dedos.
—Mi amiga se convertirá en adulta antes que yo… —Shen Lingxue Ruohan fingió llorar, aunque sabía que no le preocupaba en realidad. Ambas ya éramos mayores de edad y podíamos compartir tiempo con nuestras parejas.
—A propósito. ¿Te gusta Yang Zeyan Lingyu? —preguntó con interés. Se que ella ya conocía la respuesta, pero aun así parecía querer escucharlo de mis labios.
—Es un amigo, y espero que sigamos siéndolo —respondí sin dudarlo. Ni siquiera lo pensé, jamás lo vi como una posible pareja.
Shen Lingxue Ruohan parecía sumergirse dentro de sus pensamientos. Yo no sabía en qué estaba pensando, pero algo me dijo que ya había tomado una decisión.
+++
POV: Murong Zhixuan Yuanlin
Me paré frente al gran espejo de mi habitación. Vestía un elegante traje completo. De forma sorprendente, me veía bastante bien, y mis zapatos de cuero reflejaban la luz del cuarto.
—Se ve muy bien, joven maestro —dijo Nangong Ruxian Wenya mientras me felicitaba. Ella casi nunca hablaba a menos que yo iniciara la conversación.
—¿Pasa algo, joven maestro? —preguntó Nangong Ruxian Wenya mientras ladeaba la cabeza. Un gesto encantador, pero su mirada seguía neutra, como si no quisiera incomodar a nadie.
—Tú también te ves bien —dije mientras la elogiaba. No podía ir solo a la fiesta, sería demasiado triste llegar sin compañía. Mis padres tardarán en regresar del extranjero. Sé que están muy ocupados por el trabajo, pero parecía que algo los retrasó.
—Vamos —dije mientras caminábamos hacia un vehículo. Esta vez era una limusina, ella no era la conductora, ahora era mi acompañante.
Normalmente debería ir junto a mi prometida, pero estoy seguro de que me rechazaría. Aun así, si voy con Nangong Ruxian Wenya como compañía, se propagarían rumores por todos lados.
Ese era mi objetivo. Nos subimos al auto mientras la tomaba de la mano. Nangong Ruxian Wenya llevaba un vestido largo y ajustado, marcando su cintura y caderas. Tenía una abertura discreta en un costado, lo justo para que su pierna se mostrara al caminar.
Su espalda estaba un poco descubierta. Llevaba tacones finos y un collar pequeño. No parecía una sirvienta, sino una mujer acostumbrada a lujos. Su mirada inexpresiva y neutra le sumaba encanto.
Mientras nos sentábamos, miré por la ventana cuando la limusina salió de la mansión. Había varios autos detrás, actuando como guardaespaldas. Sentí el cuero detrás de mi espalda y observé el pequeño minibar.
Me serví una copa de vino y se la ofrecí a Nangong Ruxian Wenya, pero ella la rechazó. Incluso ese gesto fue inesperadamente atractivo para mí. ¿Será porque siempre cumplía mis órdenes?
De alguna manera, sentí que nos acercábamos, y no como sirvienta y jefe. Eso pensé antes de dejar salir pensamientos innecesarios.
La limusina llegó frente a un hotel y bajamos apenas se estacionó. Al poner un pie afuera noté las luces fuertes. El sonido de las cámaras llegó de golpe, voces y gritos de nombres resonaron en la noche.
Tomé la mano de Nangong Ruxian Wenya. Ella no se resistió. Caminamos sin apurarnos. Entramos al hotel y noté que su mano estaba fría pero firme, como si no le afectara estar rodeada de cámaras.
—¿Es el único heredero de la familia Murong? —preguntó un periodista.
—¿Quién es la mujer que lo acompaña? ¿No está comprometido con la señorita Li? —preguntó otra persona con voz confundida, buscando un buen chisme.
No respondí, sabiendo que no era el único invitado. Como era una fiesta organizada por la familia Li, muchas otras familias llegarían. Cada persona que entraba aquí no era un invitado común.
Ignoré las palabras de la gente. Confundían a Nangong Ruxian Wenya con mi nueva prometida. Se preguntaban si era una actriz famosa. Eran suposiciones sin sentido.
Nangong Ruxian Wenya caminaba a mi lado con naturalidad. Su vestido largo se movía con cada paso. Su rostro seguía inexpresivo y me sentí satisfecho. Entramos al hotel y el ruido quedó atrás.
El mármol del suelo brillaba como si tuviera luz propia. El aroma era limpio y difícil de describir. Personas bien vestidas caminaban de un lado a otro. Algunos se detenían al verme entrar y se sorprendían al vernos juntos.
Avanzamos hasta llegar al ascensor y las puertas se abrieron lentamente. Subimos a los pisos superiores. El pasillo era amplio, alfombrado, con luces cálidas, y guardias con expresión neutra estaban de lado a lado en la entrada.
Al ingresar había muchos hombres y mujeres, cada uno formando un grupo, ya fuera pequeño o grande. Tenían copas en la mano y sonrisas agradables, pero si los observabas de cerca, eran calculadas.
Nangong Ruxian Wenya no cambió su expresión al entrar. Después de observarnos por un largo rato, la gente se mostró llena de curiosidad.
—¿Quién es ella? —preguntó un joven al ver a una belleza como Nangong Ruxian Wenya a mi lado.
—No la había visto. ¿Es alguna actriz famosa? —murmuró una joven mientras me observaba con interés.
—¿Qué pasó con la señorita Li? —dijo otro joven sonriendo. Parecía feliz al enterarse de que mi compromiso con Li Xianrui Fenghua no estaba funcionando.
Circularán algunos rumores, pero no me importan realmente. Mis labios se curvaron en una sonrisa sarcástica al pensar en mis próximas acciones.
Tomé la mano de Nangong Ruxian Wenya mientras observaba toda la habitación. Mi mirada buscaba la figura de Liang Xinqiao Wenlan.
Me separé de Nangong Ruxian Wenya. Ella entendió por mi expresión que tenía cosas que hacer y avanzó mientras se perdía entre la multitud.
La encontré sentada sobre una mesa. Liang Xinqiao Wenlan estaba acompañada por una mujer a su lado, rodeadas de varios hombres que intentaban hablar con ellas, pero los rechazaban con sonrisas rígidas.
Liang Xinqiao Wenlan vestía de manera sencilla, aunque encantadora, lo que resaltaba su figura delicada. Su cabello caía ordenado sobre el hombro y su postura era algo tensa, parecía incómoda por estar en ese lugar.
Cuando me acerqué hacia ellas, Liang Xinqiao Wenlan me notó y levantó la mano para saludarme.
—Llegaste. Estoy aquí —su voz se elevó un poco. Los demás hombres, al verme aproximarme, se retiraron.
—Llegué. Te ves muy bien —dije mientras mis labios se curvaban en una sonrisa tranquila. Ella evitó mi mirada mientras se sonrojaba.
Debajo de la mesa jugaba con el dobladillo de su falda. Tras encontrar adorable ese gesto, me senté a su lado y observé de cerca a la mujer que la acompañaba.
Era la madre de Liang Xinqiao Wenlan y Liang Wenxun Jirong. La mujer que apareció en los informes de los detectives se llamaba Liang Qinglan Ziyun.
Era una dama madura, elegante, con un vestido que destacaba su figura. Su rostro era hermoso y sereno, pero su sonrisa resultaba un poco sombría, como si cargara con un peso extra en la vida.
—¿Quién eres? —preguntó la mujer, Liang Qinglan Ziyun. Parecía curiosa mientras ladeaba la cabeza y sostenía una copa de vino.
Estoy sorprendido, es mucho más hermosa que en las fotos. Si no fuera por eso, fácilmente pensaría que eran hermanas por lo parecidas que resultan.
Liang Xinqiao Wenlan heredó los buenos genes de su madre.
—Buenas noches. Mi nombre es Murong Zhixuan Yuanlin. Soy alguien especial en la vida de su hija —dije tratando de mantener la respuesta ambigua.
Ella me miró confundida, parecía entender lo que intentaba evitar responder. Antes de decir algo, dos personas se sentaron junto a nosotros.
—No sabía que estabas en una cita con unas hermanas muy guapas, Murong Zhixuan Yuanlin.
Observé a esos dos sujetos y me sentí molesto, me impedían pasar tiempo de calidad con mi novia. Uno de ellos vestía de manera llamativa, con la camisa abierta en tres botones, mostrando los músculos bajo la tela.
Tenía una sonrisa salvaje en el rostro y su cabello rubio estaba ligeramente despeinado. Es conocido por su personalidad directa, tratando de evitar antiguas costumbres.
—Gu Haorui Fengxi —murmuré en voz baja. Sabía que no era mala persona, aunque demasiado frontal.
Su familia se dedica a la banca y finanzas de élite, controla varios bancos privados, fondos de inversión internacionales, consultorías financieras y muchas otras cosas.
Su poder es tan grande que su influencia política les permite presionar para tomar decisiones en zonas urbanas y comerciales.
—No hagas una escena, Gu Haorui Fengxi —dijo el amigo del rubio. Tenía una personalidad más tranquila, aunque no completamente.
Le gustan las carreras, se dice que posee una gran colección de autos especiales para participar en grandes eventos.
Su familia se dedica a la medicina, controla clínicas privadas, laboratorios de investigación, spas de lujo y muchos productos exclusivos.
Todos sus clientes importantes son VIP, como celebridades, políticos y empresarios de élite. Se puede decir que es líder en su campo.
—Al menos déjame una para mí —dijo Gu Haorui Fengxi mientras me daba una palmada en la espalda a modo de saludo. Puso mucha fuerza y traté de mantener el rostro inexpresivo.
—No es tu asunto —respondí, sin querer llevarme bien con ellos. No son malas personas, pero tampoco ayudarán si estás pasando un mal momento.
Recuerdo perfectamente cuando mi familia les pidió dinero para superar la crisis financiera, pero cerraron la puerta.
En ese tiempo la empresa familiar no tenía muchas esperanzas, aun así lo recuerdo con claridad.
—Jajaja, vamos. ¿No estás siendo un poco frío? Pasando a cosas importantes. ¿Cómo se llama esta belleza? —dijo Gu Haorui Fengxi mientras movía las manos para tocar el hombro de Liang Xinqiao Wenlan.
—No es asunto tuyo —dije mientras sujetaba su brazo. Lo miré con calma y él me devolvió la mirada.