POV: Liang Wenxun Jirong
Me senté frente al piano y, al principio, nadie me prestó atención. Sin embargo, cada nota que surgía de aquel instrumento parecía tocar directamente el corazón de quienes escuchaban.
Era música de amor, pura y delicada. Sentí cómo las miradas se posaban en mí, vi en sus ojos la imagen de un joven enamorado, alguien que buscaba el amor en cada respiro de la vida. Cada acorde que brotaba del piano estaba cargado de sentimientos que se colaban en el alma.
Luego, la melodía cambió. Se volvió triste, profunda. Ya no parecía animado, mis dedos bailaban sobre las teclas con una melancolía que evocaba a alguien que había perdido al amor de su vida.
Los presentes sonrieron al inicio, sintiendo la felicidad latir en sus pechos, pero poco a poco la tristeza los envolvió. Incluso yo pude sentirlo. ¿Cómo puede una canción despertar alegría y llanto al mismo tiempo?
A sus ojos de todos los presentes, parezco alguien con el dominio del piano, como si fuera el resultado de años de dedicación, de una vida entregada a la observación y al aprendizaje.
Cada nota era un fragmento de mí mismo, un reflejo de mi pasión y mi entrega. Pero la realidad es otra, todo esto es falso.
La melodía se aceleró, pasó de la alegría a la tristeza y luego al miedo. Sentí cómo mi sombra parecía oscurecerse, y un escalofrío recorrió a todos al observarme.
Entonces sonreí. Como si un hechizo se rompiera, la tensión desapareció. Un demonio guapo, eso parecían pensar de mí, pensé con ironía. La impresión era intensa, casi palpable.
La última tecla resonó en el aire. Terminé de tocar y dejé atrás un silencio cargado de emociones.
—Increíble —susurró una mujer hermosa, con los ojos brillando.
—Qué espectáculo. A tan temprana edad, tener tal talento —suspiró un hombre, como si el tiempo le hubiese arrebatado años de vida.
—Interesante —dijo otra mujer, tocándose los labios mientras seguía cada uno de mis movimientos.
Entre la multitud, sin embargo, había una figura distinta. Una chica de cabello corto, que al presenciar aquella música no la había sorprendido ni encantado.
Sus ojos, estaban más vacíos, su mano se deslizaba dentro de su ropa.
Entonces ocurrió.
Como surgida de la nada, otra melodía comenzó a fluir. Todos se volvieron hacia el piano, sorprendidos. Nadie lo tocaba, pero la música continuaba, envolviendo el aire con un hechizo invisible y perturbador.
Yo también me sorprendí, pero lo comprendí de inmediato. Alguien había colocado un pequeño parlante dentro del piano para reproducir aquella melodía.
—¿Qué es esa música? —gritó una mujer, asombrada.
—¿Él no estaba tocando? —la misma que antes me había mirado con fascinación me ignoró, atrapada por la armonía.
—¿Podría ser… —murmuró un hombre con barba, molesto, como si se sintiera engañado.
No me preocupé. Abrí las puertas de mi memoria y recordé a una hermosa chica deslizando su mano bajo su vestido. Poco después, la música comenzó a salir del piano mucho más fuerte.
Es fácil pensar que ella fue la responsable, pero debía ser lo bastante hábil para introducir algo allí. Se necesitó un plan elaborado. El personal del hotel, sin duda, estuvo involucrado.
—Li Xianrui Fenghua. ¿Sabes qué ocurrió? —pregunté con calma. Era evidente que no estaba tranquila, alguien se había burlado de la seguridad.
También sabía que solo quienes no entienden de música me estaban acusando. Los que realmente la conocen saben que mis movimientos al tocar no son algo que una persona común pueda alcanzar en toda su vida.
No debía atraer más atención de la que ya tenía, aunque era inevitable que muchos comenzaran a buscarme con mayor frecuencia. Para enfrentar a Murong Zhixuan Yuanlin se necesitan recursos.
Recursos que posee la gente de este lugar.
—Murong Zhixuan Yuanlin, no eres el único que estaba planeando algo —murmuré mientras me dirigía a la salida.
Al desaparecer entre los guardaespaldas, mire detras de mi mientras mis labios se curvaban en una sonrisa.
Todos se miraron entre ellos, olvidando acusarme de fraude, y sacaron sus teléfonos.
—Qué demonios —susurró alguien.
Era un ataque directo contra la familia Murong.
+++
POV: Murong Zhixuan Yuanlin
—¿Salió todo a la perfección? —pregunté a Nangong Ruxian Wenya, pero su mirada parecía un poco apagada mientras sostenía un teléfono celular en su mano.
—Joven maestro, debe verlo usted mismo —respondió Nangong Ruxian Wenya. Le quité el teléfono de su mano y lo observé durante un largo tiempo. Cerré mis ojos al comprender lo que estaba pasando.
—Entiendo, nunca pensé que sucedería tan pronto —murmuré mientras le devolvía el teléfono móvil.
Este fue un tipo de ataque que tuvo que soportar la familia.
La familia Murong se dedica a la gastronomía de lujo. En todas partes del mundo tiene un gourmet, catering exclusivos para eventos privados.
No solo eso, también está desarrollando menús innovadores y organiza banquetes privados con chefs internacionales.
Pero lo más importante es que tiene dominio sobre ingredientes de lujo, como carne de alta calidad, donde cada kilo cuesta más de un año de salario de un trabajador común y corriente.
En mis memorias, unos rumores comenzaron a circular por toda la ciudad. Se puede decir que era un ataque simple, pero el nivel que escaló fue demasiado, causando muchas pérdidas económicas para tratar de recuperar la buena reputación.
Para pedir la ayuda de la familia Su, se tuvo que pagar una cantidad de dinero para dejar de alimentar durante un tiempo a la familia. En ese periodo la tecnología ya había avanzado un poco y casi todos tenían un teléfono celular en la mano.
Incluso el desarrollo de las r************* estaba avanzando a pasos agigantados, cada persona en este hotel tiene acceso hacia todo eso, pero ahora mismo debería preocuparme por esos rumores.
Eran rumores desagradables, como que la carne que enviaban provenía de animales muertos recogidos de la carretera. Incluso dijeron que los restaurantes de lujo cocinaban en pésimas condiciones de higiene.
Pero lo que lo sorprendía de esto no era solo este ataque comenzó temprano, sino que se añadió un nuevo rumor, que la familia Murong tenía una debilidad financiera.
Si los rumores desagradables eran mediocres, el rumor de la vulnerabilidad económica estaba muy elaborado. Se puede decir que era un ataque doble.
¿Por qué? Sé que el rumor tiene como objeto quitar dinero a la familia, pagando al clan Su para pedir su ayuda y limpiar la imagen pública, pero el segundo comentario resulta muy extraño.
—Encárgate de lo demás —dije mientras salía de la habitación. Afuera no había personas, sin embargo, al caminar por los pasillos vi a unos guardias que me trataban como aire, como si no estuviera aquí. En verdad eran profesionales en todo.
Mis pasos resonaron en el corredor del hotel. Al regresar a la sala principal, donde se organizaba la fiesta, noté que los demás me daban miradas extrañas, aunque llenas de curiosidad.
Era de esperarse por esos rumores desagradables. Observé a algunos guardias de la familia Li quitando el piano del salón, sabiendo que mi plan resultó efectivo. Su talento como músico no se mostraría en todo su esplendor.
¿Cómo sabía que Liang Wenxun Jirong tenía habilidad para el piano? Porque en mis recuerdos está perfectamente grabado, como si no pudiera olvidar aquella escena, donde la melodía parecía mover con facilidad los corazones de las personas.
Busqué la figura de Li Xianrui Fenghua. No fue complicado encontrarla. La vi rodeada de invitados, incluso desde aquí pude percibir con facilidad el efecto de su belleza, una que atrae miradas de todos, ya sean de admiración o envidia.
Mientras tomaba una copa de vino, por un instante nuestras miradas se cruzaron. Esos ojos azules brillaban tenuemente con curiosidad. Me acerqué sin mostrar preocupación en el rostro, no había necesidad de demostrar debilidad.
Al aproximarme a ella, observé a los guardaespaldas detrás, pero la silueta de Liang Wenxun Jirong no se encontraba cerca. ¿Se escapó al ver que su plan para mostrar su talento funcionó? No es ese tipo de persona, seguramente fue una retirada estratégica.
—Buenos días, cariño, te ves muy hermosa esta noche —comenté con una suave sonrisa. Por un momento sus cejas se fruncieron en un gesto molesto, pero desapareció de inmediato.
—Ha pasado bastante tiempo desde que nos vemos —Li Xianrui Fenghua caminó a mi lado, como una novia comprometida en la relación. La vi sonriendo, aunque sé que esa expresión es falsa.
Miré alrededor insinuando que deseaba que nos dejaran solos. Ellos, al notar mis intenciones, se dispersaron, aunque algunos hombres me dedicaron miradas cargadas de envidia.
—¿Te encuentras bien? —preguntó Li Xianrui Fenghua, dándome palmadas en el hombro, como queriendo una explicación.
—Los rumores nacen de todas partes, no necesariamente podrían afectarme estas cosas —comenté, sacudiendo la cabeza, como si lo tomara a la ligera.
—Eso es bueno. Si la situación se sale de control, no lo dudes, podría hablar con mi familia —mencionó Li Xianrui Fenghua. Parecía preocupada de que algo me ocurriera, aunque estoy segura de que algo sucederá y, al encontrar una g****a, rompera el compromiso.
—Sobre todo. ¿Por qué… bueno, tienes un olor extraño? —dijo Li Xianrui Fenghua mientras se acercaba a mí, lo suficiente para notarlo.
Estaba pasando tiempo de calidad con mi novia. ¿Necesito explicarlo?
—¿Qué crees? —me aproximé a ella. Mi mirada se volvió aguda, como tratando de medir sus reacciones.
—…No lo sé. ¿Por qué me interesaría? —susurró Li Xianrui Fenghua mientras acercaba su rostro hacia mis oídos, un gesto íntimo, aunque en el fondo no lo era.
Durante nuestras discusiones toqué su cabello para acomodar su flequillo ligeramente desordenado, no con la intención de algo inapropiado, sino para saber hasta dónde llevaría su actuación.
Pero antes de hacerlo, sentí que alguien sujetaba mi muñeca. Mis instintos reaccionaron y puse fuerza en mis brazos para liberarme.
Apenas logré moverme y no conseguí soltarme. Miré a Liang Wenxun Jirong, quien en algún momento apareció a mi lado.
—Disculpe, pero sus acciones son inapropiadas —expresó Liang Wenxun Jirong mientras me soltaba y se inclinaba levemente, aunque en sus ojos había un rastro de molestia.
—Lo siento mucho, me retiro, debo cuidar a alguien —dije a Li Xianrui Fenghua.
Metí mis manos en los bolsillos mientras cerraba los ojos, caminando hacia la dirección de la habitación donde se encontraba Liang Xinqiao Wenlan. Había salido para comprobar las reacciones de todos y ya termine mi objetivo. Lo importante es acompañar a mi novia.
—Diviértete por ahora, yo lo haré también —dije a Liang Wenxun Jirong sin girarme. En su mirada no había dudas. Si antes sospechaba que yo era la mente maestra, ahora estaba completamente seguro.
Sus intenciones eran claras, muy agresivas.
Qué chiste.
Déjame presentarme.
Mi nombre es Murong Zhixuan Yuanlin.
Alguien que regresó desde la muerte en busca de venganza.
Quien relatará desde el inicio hasta el final tu caída, tu desgracia, tus temores.
Tu final.