Capítulo: Pruebas en la Sangre Punto de vista: Nayara El pasillo del hospital olía a desinfectante... y a traición. Pero Nayara ya no sentía miedo,lo había enterrado junto con su inocencia. Caminó por el pasillo con paso firme. El eco de sus botas resonaba como un tambor de guerra. El corazón no latía por ansiedad... latía por justicia. Había llegado la hora de hacerla. Abrió la puerta sin golpear. El doctor Varek levantó la vista, y por un segundo, palideció. —Nayara... —No. No me llames por mi nombre —le cortó ella, con voz fría—. Hoy solo quiero una cosa de vos y es la verdad. Él doctor Varek tragó saliva. Sabía que ese momento llegaría. Pero no pensó que sería tan pronto. —Yo... no puedo hablar sin autorización del Alfa. Ella lo fulminó con la mirada. —No vine a pedirte p

