Tami Mi cuerpo parecía una piedra, todos mis músculos se encontraban tensos mientras mis manos se aferraban a la sábanas que ahora parecían un ruche bajo ellas, no quería salir, sin embargo, me habían dado el alta, no sabía si podía moverme, pero aquí estaba, sentada, con las piernas colgando en la cama, mirando el suelo, no me acordaba como me vestí, ni siquiera supe si lo hice sola, no tenía idea. Chase se había quedado conmigo todos estos días, no había ido a trabajar y Ethan le pagó igual, Juli ahora estaba en su casa, más bien en la casa de Ethan, el mismo lugar a donde iría yo, porque me negaba a volver a rancho, no quería hacerlo, solo me quería quedar acá, quieta, esperando que el dolor se fuera, aunque sabía que no haría, no parecía querer irse bajo ningún concepto. — Tami, e

