Intente estirar mis brazos pero algo me lo impidió, eran los brazos de Liam me tenía rodeado mi cintura, se veía tan lindo durmiendo. De pronto abrió sus ojos, rápidamente volví a cerrarlos simulando seguir dormida. —No eres buena disimulando cachetes —se hecho a reír. —Tonto —le lance la almohada pero logro esquivarlo. Luego salió de la habitación y le grité que a donde iba. —Iré a preparar el desayuno para una linda princesa. Reí ante su comentario y me dispuse a cambiarme, Liam era muy atento conmigo y divertido es un buen hermano. Aún seguía mal por lo que paso con Jacke, haberlo herido de esa manera pero no quería preocupar a Liam. Me puse un jean rasgados y un top blanco para combinar. Olía demasiado delicioso y baje corriendo a la cocina donde encontré a un Liam bailando sal

