➴➹ Adam ➴➹ El timbre de casa suena, por lo que termino de secarme el cabello con la toalla y voy rápidamente a abrir la puerta. Había llegado directo a darme un baño con agua caliente, ya que aún sentía el cuerpo entumido. —¡Por Dios!, ¿¡Estás bien, cariño!? —Sophie se me lanza a los brazos y me escudriña atentamente, mientras revisa cada parte de mi rostro con detención. —Estoy bien, monita —respondo con cariño, dejándole un casto beso en la frente. —No te diré que fue una experiencia muy agradable… estaba muy nervioso, realmente —menciono. —Algo lograron decirme, pero no podía quedarme más tiempo, de hecho, iba a decirte que nos viéramos hoy en la noche, porque tenía mucho que contarte, cara de papa —Le sonrío una vez más, cuando me llama así, recordándome hace cuantos años que nos

