➴➹ Zoe ➴➹ No sé qué hora es, y la verdad, no me importa, ya que despertar acurrucada en los brazos de Adam, no tiene nombre. Mi corazón está desenfrenado dentro de mi pecho y tengo ganas de saltar y gritar a los cuatro vientos lo feliz que me siento. Primero, la sorpresa de venir al yate, luego el almuerzo, que de verdad estaba delicioso y no me lo esperaba para nada. El espumante estaba delicioso y me sentía tan agradecida, tan emocionada por todo, que sólo pensaba en saltarle encima y demostrarle todo mi amor, pero no tenía el coraje para hacerlo, por lo que decidí beber un poquito de más, para perder la vergüenza y lograrlo. Ahora, verlo relajado, completamente dormido y abrazándome, me tenía más que derretida de amor. Sus palabras tampoco me las esperaba y menos lo que vendría despu

