➴➹ Chriss ➴➹ Me había olvidado completamente de mi tío Emmet, ya que nunca ha estado muy presente en la familia por ser considerado “el rebelde” o “la oveja negra” al ser homosexual, lo que no era para nada común hace cincuenta años atrás. Cuando lo vi llegar junto a su pareja, Antoine y su hija Eva, de unos catorce años, era la viva imagen de mi madre, en versión masculina. Estuvieron viviendo en Holanda por muchísimos años, hasta que ya cansado de ocultar a su familia de la familia Grant, decidieron venir a establecerse a Londres, como lo que hicimos Adam y yo, al trasladar la empresa a Nueva York. —Chriss, Chriss… ¿Todo bien? —pregunta el tío Emmet, mientras ayuda a mi madre a sentarse en uno de los sillones. —Sí, sí… lo siento, tío… estaba pensando —respondo. —Estoy segura que d

