Cuando Jorge llegó a casa, su amigo Tomás lo ayudó a subir las escaleras al segundo piso. Jorge le dijo a su amigo que lo llevara a la habitación contigua, no quería que Kaila lo viera en su estado de embriaguez, simuló pararse erguido, pero no podía. El padre de Jorge vió a Jorge subir las escaleras, estaba sorprendido de ver a su hijo en ese estado. Jorge jamás mostró una escena de éstas, sonrió cuando pensaba en este incidente, seguro si hijo estaba batallando una guerra interna. Kaila que no había logrado dormir, escuchó voces cerca de su puerta, se levantó lentamente y abrió la puerta. En ese momento vio a Jorge tambalearse, creyó que algo malo le había ocurrido, así que con una voz ahogada y gritó: —Jorge, estas bien! —Jorge volvió para ver a la mujercita que se veía angustiada

