Desde la puerta Derek no apartaba la vista de Ava parecía un león protegiendo a su hembra mientras que el doctor la tenía en una camilla donde la estaba revisando. Derek estaba angustiado, asustado, atemorizado...lo cierto es que tenía muchos sentimientos encontrados a causa del desmayo de Ava. Su corazón daba saltos de alegría por tener a su mujer y a sus hijos tan cerca de él, pero cuando la vio en el suelo ese miedo que tenía de perderla, como había perdido a Reagan, se intensificó exponencialmente hasta que Derek vio al doctor subir el vestido de su esposa colocándose entre sus piernas y él se olvidó que era un hombre para sacar a la bestia que llevaba dentro. Mary se asustó cuando Derek entró en el consultorio y agarró al médico por su bata blanca, levantándolo del suelo. —¡¡

