Golpeé la puerta varias veces. Lo más seguro es que ella no sepa que soy yo ya que luego de ese mensaje de w******p no respondí y quedó en "Visto". Volví a golpear pero nada. Estaba por quedarme con la opción de que ella no estaba en casa pero para quitarme las dudas decidí fijarme en el patio trasero. Entonces me dirigí allí. Y ahí estaba. Pero no sola. James... Puto... Sí, puto. No quería interrumpir armando una escena de celos innecesaria. Por lo que decidí mandarle un mensaje de w******p. Sí, muy maduro para un chico de catorce años. Trece... Trece, catorce. Es lo mismo "Estoy afuera de tu casa" Envíe. Que por suerte yo sí tenía la contraseña de WiFi de su casa. Cuando las dos "palomitas grises" ya estaban, levanté mi cabeza y vi cuando tomó su celular y su sonrisa ca

