POV SUNDAY Damián era un hombre bastante extraño; su actitud hacia mí no me parecía la de un jefe estricto. Al contrario, este hombre estaba actuando de más conmigo. Su forma de verme, de cuidarme... supongo que eso haría cualquier hombre: defenderme de esos patanes, ¿no? En su auto me pude fijar que su mano sangraba, creo que se había cortado con algún vaso roto. —Estás herido —le hago saber. —Ah, eso. De tanta adrenalina ni siquiera sentí en qué momento pasó —le restó importancia. —Pero se te puede infectar. Debes ir a un hospital para que te curen... perdón, señor —me había pasado al tutearlo, aunque no estuviéramos en horarios laborales, sigue siendo mi jefe. —No es necesario, cuando llegue a casa me curo yo solo —respondió. —Señor Johnson, no estamos lejos de una clínica. De hec

