Es sábado en la mañana, el cumpleaños de Cáncer. La alarma de Escorpio suena exactamente a las nueve, es temprano para él pero quiere ser le primero en decirle feliz cumpleaños al cangrejo Recoge una camisa junto con unos jeans del suelo y los huele. —Todavía aguanta una puesta más— se encoge de hombros y toma una toalla de su escritorio. No puede estar más feliz, pues hoy tendrá una cita con Cáncer y quizá haga un movimiento. Dado que es sábado todos se levantan tarde así que no hay fila para el baño. Toma una ducha rápida y camina cautelosamente hacia las escaleras. La casa está tan silenciosa que da miedo. —¿Scorpio? Gira rápidamente escudándose con los brazos y se encuentra con Libra frente a las escaleras sosteniendo un vaso con agua. —Libra—suspira aliviado y mira seve

