—Pero que vamos hacer. —dice Guillermo. —Sí, vamos a los sótanos del templo donde está la diosa ISISAS, tal vez ella nos pueda decir en donde está. —Pues vamos allá. —responde él decidido. —Sí, pero no va a ser nada fácil. —Pero ya lo iremos solucionando conforme se vayan presentando. —terminan diciendo Guillermo Así Bast tomo de la mano a Guillermo y salieron de la habitación, se fueron caminando por los corredores, nadie tenía que sospechar nada y sobretodo nadie tenía que darse cuenta, que Guillermo estaba en el templo, eso podría atraer que lo detuvieran y lo condenaran a muerte. Mientras tanto Armando hacia lo suyo, recorriendo lo que a él le correspondía, entraba y salía de cada habitación, pero no encontraba nada ni a nadie, esto lo estaba desesperando, él pensaba, “después de

