Ambos se voltearon a ver y es como ambos asistieron de estar de acuerdo, el hombre solo regreso a la casa y le dijo a Titi y Ernesto, ya no estaban tan cerca de la ventana. —Bueno, bueno ya lo vieron así que van a salir por su voluntad o voy a tener que obligarlos, es como ustedes quieran, el encargo del jefe es que terminara con ustedes y le entregara lo que traen y eso es lo que voy hacer. Ernesto le dijo: —No, no vamos a salir. Cuando le dijo esto el empezó a crecer y a convertirse ante sus ojos en el gran ogro que vieron afuera, este se abalanzó sobre ellos, en eso Ernesto aventó el frasco que tenía ya en la mano y esta vez el humo era de color n***o, este se esparció por toda la habitación, el hombre empezó a gritar de la neblina negra empezaron a salir volando pequeños escorpione

