Después Bast se paró y puso un escudo entre ellos y las aves en el preciso momento en que las llamas los iban a alcanzar, de pronto Bast vio a lo lejos que se acercaban más aves, esta era toda una parvada y dijo: —De esta no vamos a salir. Mientras estas aves se lanzaban sobre el escudo que Bast había puesto, se lanzaban con gran saña que parecía que en cualquier momento lo iban a romper, enseguida Bast empezó a flotar, saco un arco de no sé dónde y empezó atacar a estas, pero no les hacía nada, eran demasiado fuertes para Bast, ella estaba sola, cuando les lanzaba las flechas estas caían, pero en seguida se levantaban y volvían a atacar, cuando Bast se dio cuenta de esto entonces lanzo una flecha hacia el cielo y esta se perdió en el la parvada de estas aves, se acercaba cada vez más G

