La recuperación después del hospital fue complicada. Había escuchado tanta información del último año de mi vida: que se había desatado una guerra, que el congreso había bloqueado cualquier tipo de rescate, mi papá haciendo negociaciones que simplemente desgastaron al país económicamente y el montón de vidas perdidas. En su versión fui… un pedazo de cristal al que a todos les daba miedo ir a tomar o simplemente abandonar, y finalmente mi madre, llegando al máximo de locura y consiguiendo su propio ejército. Mi mente no podía con más mentiras, pero la verdad me había quitado las ganas de ver a la familia de mi padre. Es como si el amor que sentía por ellos se hubiese apagado, y me da mucha tristeza pensar lo sola y asustada que se ha sentido mi madre. Desde que perdí a Amira me identifico

