Nunca en mi vida, me había sentido igual con una persona, con un par de palabras me calentaba el alma, se alegraba mi corazón y vivía, aun así, en la distancia, sin conocerlo era feliz. Sentía una conexión diferente, especial, podría ser mi alma gemela, pero nunca podría estar con él. Nuevamente mis ojos se llenan de lágrimas, no entiendo como puedo cambiar tan rápido de humor, o si es que realmente siempre estoy triste y solo finjo sonreír. - Oh, Amelia, me rompe el corazón verte así – puedo ver un reflejo de lágrimas en sus ojos. - Hace unos años creí que una persona no podía amar más a como amabas a Carlo … – toma un sorbo largo de vino – Pero la manera en que hablas de él es … real, lo amas de verdad … – suspira y me lanza una mirada que dice “estas realmente jodida”. - Lo sé – sus

