El sábado por la mañana llevé a mis hijos a casa de mis padres, estando tan ocupada en el trabajo para mí era bueno que ellos convivieran con sus parientes. —¿Llegas temprano hija? —A las 6 mamá. —Cuando llegues hablamos, tengo algo que decirte de Adal. —¿Que? También el apareció. —Se podría decir que apareció en forma inesperada, a tu regreso hablamos. La duda estuvo en mi durante todo el día, mi mamá me dijo que quería Román pero no me dijo nada sobre Adal ¿acaso quería conocer a su hija? Que más puede pasar ahora que estoy estable. * Fátima. En casa de mis abuelos todo era risa, mis tíos y mis primos eran geniales y divertidos me organizaron algo sencillo pero muy lindo, Fidel llegó por la tarde y lo presenté con mis abuelos y los demás miembros de la familia. —Tu familia

