Alessa Despierto, por la luz que pega en mi rostro, y por el calor que siento sobre mi cuerpo, el cual siento muy adolorido, trato de moverme, pero no puedo, y el causante de eso es mi marido quién, me tiene agarrada con una de sus manos y sus piernas se entrelazan con las mías, poco a poco me giro para verlo dormir, es algo que me gusta hacer desde que estaba enfermo, se ve tan joven, tan tranquilo, irradia paz. Con una de mis manos empiezo acariciar su cabello, el cual lo tiene tan suave y alborotado, por como se lo jale durante todo la noche, un fuerte suspiro sale de mí, cuando recuerdo todas las veces que lo hicimos y de todas las maneras, fue increíble. Todavía no puedo creer que le haya dicho a Oriel que estoy enamorada de él, fue algo que nunca creí posible, según yo estaba enam

