CAPÍTULO TRES Mackenzie estaba bastante sorprendida de que la oficina local hubiera provisto a Thorsson y Heideman con un todoterreno. Comparado con su propia chatarra de coche y los coches de alquiler ordinarios con los que había estado funcionando los últimos meses, le parecía que estaba viajando a todo lujo desde el asiento de atrás junto a Ellington. Sin embargo, para cuando llegaron a la primera escena una hora y diez minutos más tarde, casi se alegró de salir del vehículo. No estaba acostumbrada a tales privilegios con su posición y le hacía sentir un poco incómoda. Thorsson aparcó junto a la cuneta de la Ruta Estatal 14, una carretera básica de dos carriles que se adentraba serpenteando en los bosques de la Iowa rural. La carretera estaba bordeada de árboles a ambos lados. Durante

