(3 días después) Después de más de tres largos días en el hospital, finalmente pudimos tomar un vuelo para regresar a casa y ahora después de un vuelo que se hizo más largo que el de ida, estamos llegando al que ahora es temporalmente nuestro hogar. —Que ya me siento bien— insiste mi esposa cuando la ayudo a sentarse en el sofá y acomodo los almohadones detrás de su espalda. —Lo que te ha pasado no ha sido tan simple mi vida, asique déjate cuidar— insisto. Al mirar hacia abajo, Amadeo esta parada frente a mí y me sonríe, haciendo que yo me agache para quedar a su altura —¿Tienes hambre campeón? — le pregunto perdido esos ojos que son iguales a los míos. El asiente de inmediato —Sí papi— me dice y sin pensármelo dos veces, lo cargo en brazos y la llevo conmigo a la cocina —Amor, ya est

