Compartimos un leve beso. —¿Podemos tomar esta para los niños? Es bastante grande, podemos hacer divisiones —Nicolás arrugó su frente, no le pareció descabellada la idea. —¿Cómo lo harías? —Del lado de la ventana estaría el hijo de Bladimir, aunque habrá que modificarlo para poner un ventanal grande y así pueda tener acceso al viento. En el centro el hijo de Jeremiah con un tapete de tierra, este lado para nuestro hijo. —Estoy de acuerdo, le diré a Bladimir, le gustan los cambios, esta casa es prueba de ello, siempre trabajamos para realizarles los cambios a medida de los avances de la humanidad, los niños deben llegar dentro de poco. —¿En qué vienen? —En avión. —¿En dónde están? —Arturo es el hijo de Bladimir; tiene quince años a simple vista, lo que traduce a setecientos años.

