Pov Abby. Unos lengüetazos me sacan de mis sueños en los que nuevamente está mi Antón. Antón, porque te tengo que amar tanto. — digo en un susurro. En ese momento me doy cuenta de que Dexter está encima de mí. No puede ser él, no puede estar aquí, debo de estar soñando, eso debe ser, sí eso. . — No, mi pitufina, soy yo y te vengo a buscar a ti y a mis hijos. Esa voz, debo estar soñando aún. Me ducharé, si con eso despertaré de verdad y dejaré de delirar Me levanto, me meto al baño, esto debe ser un sueño. Rompo a llorar nuevamente como hace años no lo hacía, porque, porque, porque a mí. Tomo un frasco y lo tiro al espejo, generando un gran estruendo. La puerta se abre de golpe y es Antón. Uno ojeroso, más delgado, pero aun así guapo. Cuando ve todo el desastre que arme, me mira

