Alejandro se despertó con el tic de su implante cerebral, esa maldita cosa controlaba hasta su hora de levantarse en la mañana, todo era una rutina, habría querido quedarse en la cama otro ratito más, quince minutos, pero no, esa cosa lo impedía, si no se levantaba de la cama lo reportaría por desobediencia a las normas, lo odiaba, oh no podía expresar cuanto, lo odiaba de veras… había aprendido a burlarlo en algunas ocasiones pero todavía no descubría como hacerlo para disfrutar de unos minutos de más envuelto en las cobijas, y estaban calientitas y él con tanto sueño… TICCCCCCCCC -¡ahhhhhhhh! –Chilló de dolor llevándose la mano al oído donde tenía instalado el sensor –Ya… ¡Voy a levantarme! –Gritó como si gritándole al vacío pudiera desquitarse contra el Sistema por manifestar su molest

