*Hola mis amores. Como me habéis pedido maratón, aquí os dejo un capítulo largo y bastante cargado. Espero que lo disfrutéis y comenteis mucho* Capítulo trece: Tres semanas Layla trató de tragar saliva, pero tenía un enorme nudo en la garganta y le sudaban las manos. Hacía mucho tiempo que no recordaba lo que pasó ese día. Lo había convertido en una lección, una fábula con moraleja. Sin embargo, las imágenes de aquel día, los gemidos que emitía su padrastro mientras se desangraba en el suelo, los gritos de su madre cuando se dio cuenta de lo que había hecho… había bloqueado todo eso. El incidente se había convertido en algo lejano, como si le hubiera ocurrido a otra persona. Y de repente, el pasado regresaba a recordarle su presencia y además, cómo podía terminar si se dejaba llevar po

